ExplicativoLa investigación señala que Asia concentra la mayor necesidad de atención en fertilidad.La carga de la infertilidad se está desplazando hacia los países de mayores ingresos. Foto: iStockPERIODISTA07.07.2026 07:33 Actualizado: 07.07.2026 07:33

La tasa de infertilidad entre las mujeres de edad reproductiva avanzada (de 35 a 49 años) sigue aumentando en el mundo y, en 2023, afectó a unos 53,6 millones de personas. Un nuevo estudio prevé que esa cifra llegue a 79,6 millones en 2036.La investigación, publicada en la revista científica The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health y liderada por el Hospital de la Universidad Médica de Chongqing (China), se basa en datos del estudio Carga Global de Enfermedad (GBE), que recopiló información de 204 territorios entre 1990 y 2023.Los autores aclaran que la prevalencia de infertilidad estimada por el GBE es una cifra modelada que depende, en parte, de que las mujeres deseen tener hijos, busquen atención médica y tengan acceso a servicios de diagnóstico.El estudio señala que Asia es la región con mayor necesidad de atención en materia de fertilidad, mientras que Australasia registra la menor carga.Aunque las diferencias entre las regiones de ingresos bajos y altos se han reducido, la carga de la infertilidad se está desplazando hacia los países de mayores ingresos, donde las mujeres tienden a retrasar más el embarazo y recurren con mayor frecuencia a pruebas y tratamientos de fertilidad.Para el análisis, los investigadores utilizaron, entre otros indicadores, la tasa de prevalencia estandarizada por edad (ASPR), que aumentó en todas las regiones del mundo durante el periodo estudiado.La ASPR se calcula por cada 100.000 mujeres de entre 35 y 49 años y no representa a la población total ni únicamente a quienes intentan activamente quedar embarazadas, explicó la autora principal del estudio, Queenie Li Ling Jun, de la Universidad Nacional de Singapur.Con el progresivo envejecimiento de la población mundial, la infertilidad femenina en mujeres de edad reproductiva avanzada se ha convertido en "un grave problema de salud pública, con importantes repercusiones económicas" para las pacientes, sus familias y los sistemas sanitarios, advierte la investigación.El estudio agrega que el aumento de los costos de los tratamientos y las pérdidas de productividad muestran la urgencia de adoptar respuestas integradas en las políticas sanitarias y económicas.Para responder a la creciente demanda, los investigadores proponen ampliar e integrar los servicios de fertilidad en la atención primaria de salud y reducir las barreras económicas que dificultan el acceso a la atención.Los resultados subrayan "la necesidad urgente" de implementar estrategias de salud reproductiva más inclusivas, accesibles y adaptadas a cada contexto para afrontar la creciente carga de la infertilidad y reducir las desigualdades en la atención y los resultados a nivel mundial.*Con información de EFE. Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.