Científicos especializados en clima espacial propusieron una idea inédita para proteger a la Tierra de las supertormentas solares, fenómenos extremos que pueden causar daños severos a la infraestructura tecnológica global. La iniciativa apunta a desplegar una especie de “airbag” en el espacio que funcione como escudo frente a estas explosiones provenientes del Sol, cada vez más preocupantes en un mundo altamente dependiente de la tecnología. El planeta recibe de forma constante el impacto de eyecciones de masa coronal, enormes nubes de plasma cargado eléctricamente que el Sol expulsa al espacio tras potentes explosiones. En la mayoría de los casos, estas tormentas generan efectos visuales inofensivos como las auroras boreales, pero en situaciones extremas pueden provocar apagones de radio, fallas en satélites y cortes de energía. Los científicos advierten que, cada varios cientos de años, el Sol puede liberar una supertormenta lo suficientemente intensa como para inutilizar satélites, exponer a astronautas a niveles letales de radiación, dañar redes eléctricas y afectar incluso el funcionamiento de internet a escala global. El riesgo crece a medida que aumenta la dependencia de sistemas electrónicos y de navegación.