ExplicativoLas agencias espaciales mantienen una vigilancia permanente y desarrollan tecnologías para desviar estos cuerpos si algún día representan una amenaza.Millones de asteroides recorren el Sistema Solar. Foto: iStockPERIODISTA30.06.2026 07:38 Actualizado: 30.06.2026 07:38

Aunque actualmente no existe ningún asteroide en trayectoria de impacto contra la Tierra, la posibilidad de que uno de estos cuerpos llegue a representar una amenaza es real. Por ello, agencias espaciales como la Nasa y la Agencia Espacial Europea (ESA) mantienen sistemas de vigilancia permanente y desarrollan tecnologías para proteger al planeta, un campo conocido como defensa planetaria.La posibilidad de que un asteroide colisione con la Tierra es casi nula. Foto:AFPMillones de asteroides recorren el Sistema Solar. Muchos son restos de la formación de los planetas y, aunque la mayoría no supone ningún riesgo, los científicos prestan especial atención a los llamados objetos cercanos a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés), cuyas órbitas pasan relativamente cerca de la terrestre. Según el Centro de Coordinación para Objetos Cercanos a la Tierra (NEOCC) de la ESA, actualmente hay catalogados cerca de 42.000.El físico Adriano Campo Bagatin, catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alicante, explicó a EFE que ninguno de esos objetos se encuentra hoy en una trayectoria de colisión con la Tierra. Sin embargo, subrayó que el monitoreo y el estudio de asteroides y cometas son fundamentales para la defensa planetaria.Un ejemplo reciente fue el asteroide 2024 YR4, descubierto por el sistema Atlas desde Chile. Durante un corto periodo fue considerado el objeto con mayor probabilidad de impacto detectado en las últimas dos décadas, aunque posteriormente la Nasa y la Esa descartaron cualquier riesgo de colisión con la Tierra o la Luna en 2032 gracias a nuevas observaciones, entre ellas las realizadas por el telescopio espacial James Webb.Apophis, una oportunidad única Aunque no representa un riesgo de impacto, el asteroide Apophis se convertirá en uno de los objetos más estudiados de los próximos años. El 13 de abril de 2029 pasará a menos de 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia inferior a la órbita de muchos satélites de comunicaciones.Para aprovechar ese acercamiento, la Esa desarrolla la misión Ramses, que será lanzada entre abril y mayo de 2028 con el objetivo de encontrarse con Apophis antes de su paso por la Tierra y acompañarlo durante el sobrevuelo. La nave estudiará cómo la gravedad terrestre modifica su estructura y composición.La misión estará equipada con cámaras, un espectrómetro y un altímetro, además de dos pequeños satélites que se separarán para acercarse aún más al asteroide. Uno de ellos, llamado Don Quijote, cuya fabricación lidera la empresa española Emxys, llevará un sismógrafo para registrar posibles temblores provocados por la interacción gravitatoria con la Tierra. El segundo, denominado Farinella, fue bautizado en honor al astrofísico italiano Paolo Farinella y es desarrollado por Tyvak International.No existe posibilidad de que Apophis choque con la Tierra durante su paso de 2029. Foto:iStockCampo Bagatin, quien participa en los equipos científicos de las misiones Hera y Ramses, explicó a EFE que el paso de Apophis constituye un evento excepcional que ocurre, en promedio, una vez cada 7.500 años.La misión Ramses será desarrollada en colaboración con la agencia espacial japonesa (JAXA), cuya misión Destiny+ también realizará un sobrevuelo de Apophis antes de continuar hacia su objetivo principal, el asteroide Faetón.Por su parte, la Nasa decidió extender la vida útil de la misión OSIRIS-REx, que en 2023 regresó a la Tierra con muestras del asteroide Bennu. Rebautizada como OSIRIS-APEX, la nave viajará ahora hacia Apophis para continuar su exploración.El científico insistió en que no existe posibilidad alguna de que Apophis choque con la Tierra durante su paso de 2029 ni en los acercamientos previstos para 2036, 2044 o 2068.La tecnología para desviar asteroides ya existeUno de los mayores avances en defensa planetaria ocurrió en 2022, cuando la misión DART de la NASA impactó deliberadamente contra el asteroide Dimorphos y logró modificar su órbita en aproximadamente 30 minutos, la primera vez que la humanidad alteró el movimiento de un objeto celeste mediante una intervención directa.Ahora, la misión Hera, lanzada por la Esa en 2024, se dirige hacia Dimorphos para estudiar las consecuencias del impacto y recopilar información que permita perfeccionar este tipo de técnicas. Según Campo Bagatin, la misión avanza conforme al cronograma previsto.Aunque existen otras propuestas para desviar asteroides, como el uso de haces de iones o la denominada tracción gravitacional, el investigador señaló que, por ahora, el impacto cinético es la única tecnología que ha demostrado funcionar.*Con información de EFE. Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.