Después de tres partidos invicta, primera de grupo, sin encajar un solo gol y el mérito de ser la selección que menos faltas ha cometido en el Mundial (quince), la opinión pública –o sea, nosotros los periodistas y el cabo– ha retirado el cartel de favorita a España y ya duda incluso de si eliminará esta noche a Austria, como si el reloj se hubiese parado en Argentina 1978 (¡un saludo a Hansi Krankl!).A extremos no nos gana nadie y no va por Basora y Gainza, Lamine Yamal y Williams...La selección ha perdido en triunfalismo, pero comparece ante Austria sin un gol encajado y ‘secundarios’ al alzaEl distanciamiento se originó en el debut ante Cabo Verde, aminoró ante Arabia Saudí y resurgió con el duelo con Uruguay, una victoria minusvalorada –a mi juicio, claro– porque ganar esos partidos tan perros sin jugar excelso es siempre un buen augurio. Esclavos de la alta escuela, son muchos los peros a la roja cuando lo decisivo en un arranque del Mundial es sacar adelante partidos ante rivales como Uruguay que no dejan jugar, disputan a muerte cada balón y son aliento en la nuca. De retroceso, nada.El delantero de España Ferran Torres chuta a gol en el partido contra Cabo Verde Lavandeira jr / EFEEspaña no ha practicado un juego vistoso pero si el criterio supremo es ese, pocas selecciones aprueban, Francia aparte (ayudada, detalle importante, por contrincantes blandos , algo que no distingue a Paraguay, el próximo rival). Desde que la selección sepultó la filosofía de la furia española con Luis Aragonés en la Eurocopa del 2008, sus títulos se han inspirado en el Barça, suministrador principal, un club que no concibe ganar títulos jugando de aquella manera.En esta fase de grupos, España ha perdido caché pese a los puntos alcanzados, las porterías a cero y el tono elevado de varios secundarios , casos del tándem Cubarsí-Laporte, Álex Baena o Dani Olmo. Jugar en la selección fatiga a jugadores que ya vienen muy exigidos –ver Rodri o Pedri– pero, en compensación, hay futbolistas que arrastran dudas en sus equipos y resurgen en las selecciones (ojalá sea el caso de Olmo, profesional ejemplar que tiene las cualidades ideales para romper las dichosas líneas de presión allí donde menos huecos dejan).Lee tambiénEl cacareado declive del fútbol europeo guarda relación con el exceso de partidos y las lesiones, especialmente punitivas para España, cuyo plus ganador en la Eurocopa fue aportado por Yamal y Williams. A falta del tándem, queda la confianza en el bloque, bien avenido en apariencia, otro factor importante en una competición tan prolongada y con tanta convivencia.Yo no veo motivos para descabalgar a España de las quinielas, impresión compatible con la de sufrir o ganar por los pelos. Inglaterra se fue ayer al descanso eliminada y sudó tinta hasta el gol de Kane en el minuto 75, remachado -tras otra asistencia de Gordon– por el propio Kane. que reivindicó la importancia no de llamarse Ernesto sino de la figura del 9 de toda la vida.Nacido en Barcelona, licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y becado un curso en la Missouri-Columbia University, entró en 'La Vanguardia' en 1982, donde ha hecho casi de todo. Corresponsal en Hong Kong (1987-1993), Washington (1993-96) y París (1996 al 2000). Ha cubierto tres elecciones presidenciales en EE.UU., tres en Francia, las guerras de Kuwait, Irak, Ucrania y Gaza, los funerales de Hiro Hito, Rajiv Gandhi, Deng Xiaoping, Nixon o Hassan II, el 11-S de Nueva York, el accidente nuclear de Fukushima así como tres mundiales de fútbol y los JJ.OO de Seúl, Barcelona, Atlanta y Atenas. Redactor jefe de Internacional y actualmente articulista del diario. Ha perpetrado tres libros: 'Menuda tropa', 'Esta ronda la pago yo' y 'Cuando de dejan'.