No hay mejor señal para un equipo que la de encajar pocos goles. España, de hecho, sigue sin haber encajado ninguno en todo el Mundial. Así se fraguan los equipos campeones, según dicen. Austria no chutó a puerta en todo el partido, por si alguien albergaba dudas. Así que la selección de De la Fuente, más solvente que nunca, más reconocible que en partidos anteriores, selló su clasificación para octavos de final de manera incontestable en un SoFi Stadium tan impresionante como entregado a la causa.Recién estrenada la fase decisiva del Mundial, la selección española empieza a recuperar sensaciones, certificada la percepción con la goleada ante los austríacos. No es que viaje en quinta marcha la roja, pero el primer duelo sin red del torneo confirmó que está empezando a apretar el embrague. Antes del minuto de juego en Los Ángeles, Lamine ya había probado los reflejos de Schlager, sin duda el austríaco que más balones tocó. Pero luego la cosa tardó en calentarse. De hecho, Cubarsí seguía comprando números para ser el mejor central del Mundial con dos cortes salvadores.Un doblete de Oyarzábal y un cabezazo de Porro sellaron un triunfo incontestableAl duelo le costaba avanzar, como si se hubiera quedado congelado, vacío de emoción y ocasiones. A De la Fuente se le vio más activo que nunca durante la pausa de hidratación, intentando reactivar a los suyos. El riojano lo consiguió. Apenas unos instantes después, Cucurella marcaba un gol que anularía el árbitro por una leve falta de Cubarsí al portero, pero España intentaba poner la directa. Eso empezaba a estar claro ante una Austria que presentaba pocos argumentos para rebatirlo.Aunque Pedri seguía un tanto desconectado, entrando muy poco en juego, bien cubierto por Seiwald, la roja empezó poner a Schlager en su punto de mira. Lamine lo volvía a intentar con una jugada individual, claro ganador en su bonito duelo con Laimer. Oyarzábal era el que le daba al portero austríaco el mayor susto, tremendos sus reflejos ante el disparo cruzado del realista.La defensa no permitió un solo chut a puerta de Austria y Unai Simón sigue sin encajar un solo gol en el MundialUna rápida encuesta por la grada del SoFi Stadium hubiera revelado una amplia mayoría de votos a favor de que el cántaro estaba a punto de romperse. No se hubieran equivocado. La primera conducción de Pedri por la zona de tres cuartos lo activó todo. Abrió a la izquierda para Cucurella, que aprovechó el arrastre de Baena para poner el balón en el corazón del área donde Oyarzábal, el nueve que pasa inadvertido, estaba preparado para encontrar la red.Sin la brillantez de antaño, pero con las mismas ganas que siempre, España rompía la resistencia de la Austria de Rangnick, a la que se le nota una buena base pero que adolece de calidad. El gol, lejos de rebajar la ambición española, la espoleó un poco más. De nuevo, un Lamine Yamal muy mejorado, topaba con Schlager. Y no sería el último duelo que perdería el de Rocafonda en la primera parte. Ya en el añadido, el portero austríaco desviaba al larguero con un gran escorzo la falta de Baena, y se agigantaba ante el disparo a placer de Lamine, que había cazado el balón suelto.Vivía cómoda la selección española, que se aposentó en su dominio del partido tras el paso por vestuarios, pero a la que le costó seguir poniendo en jaque a Schlager. Apenas un disparo tímido de Oyarzábal recién comenzada la segunda mitad. Poco más había para llevarse a la boca. Pero esta España parece que ha hecho de la solvencia defensiva su seña de identidad. Si no puedes delante, afiánzate detrás. Y así, Unai Simón seguía sumando minutos de imbatibilidad y transitando sorprendentemente por el Mundial sin demasiado trabajo, ostentada ya la mejor marca sin encajar de toda la historia.A pesar de que el guión del partido no parecía virar hacia el drama para España, lo exiguo del marcador mantenía la tensión abierta. Rangnick se agarró a la experiencia de Arnautovic y a los milagros de Kalajdzic para intentar lo imposible, pero fue una oda a la desesperada. Un martillo cayó sobre Austria en forma de segundo gol, que bajó el telón del todo. Lo firmó Porro con un soberbio cabezazo, aunque buena parte del mérito fue del autor del centro, Baena, uno de los mejores de la mañana angelina, implacable por la izquierda. A la fiesta española le faltaba un último capítulo, que decidió escribir Oyarzábal emulando su gol en la final de la Eurocopa. Como en Berlín, Cucurella le regaló el centro y la goleada quedó rubricada.Sin alardes pero con una solvencia más que contrastada, España accedió a octavos y superó un cruce mundialista por primera vez desde 2010, que no es poco. El próximo escollo será la Portugal de Cristiano Ronaldo el próximo lunes (21.00h) en Dallas.Ficha técnica3 - España: Unai Simón; Pedro Porro, Cubarsí, Laporte (Marc Pubill, m.90), Cucurella; Rodri, Pedri (Fabián, m.90), Dani Olmo (Mikel Merino, m.71); Lamine Yamal (Gavi, m.85), Oyarzabal y Álex Baena (Ferran Torres, m.71).Seleccionador: Luis de la Fuente (ESP).0 - Austria: Alexander Schlager; Stefan Posch (Alexander Prass, m.85), Kevin Danso, David Alaba, Konrad Laimer; Xaver Schlager (Florian Grillitsch, m.46), Nicolas Seiwald (Carney Chukwuemeka, m.46), Marcel Sabitzer, Romano Schmid (Sasa Kalajdzic, m.60), Paul Wanner; y Michael Gregoritsch (Marko Arnautovic, m.60).Seleccionador: Ralf Rangnick (ALE).Goles: 1-0: Oyarzabal, m.36. 2-0: Pedro Porro, m.66. 3-0: Oyarzabal, m.89.Árbitro: Glenn Nyberg (Suecia). Amonestó a Stefan Posch (m.83) por parte de Austria.Incidencias: Partido de dieciseisavos de final del Mundial disputado en el estadio de Los Ángeles ante 70.492 espectadoresNací en Barcelona en 1975 y he desarrollado toda mi carrera en el ámbito deportivo. Aprendí en Mundo Deportivo, me asenté en La Razón, el ABC me devolvió al periodismo y La Vanguardia, donde trabajo desde 2015, me dio la oportunidad de crecer.