Actualizado Jueves,
julio
23:45La selecci�n espa�ola ha logrado certificar su pase a los octavos de final del Mundial tras un encuentro ag�nico ante Austria, donde el dominio t�ctico no siempre se tradujo en tranquilidad en el marcador. A pesar de la evidente superioridad t�cnica de los de Luis de la Fuente, �un gol imprevisto y extra�o del defensa Pedro Porro puso paz a la taquicardia de un resultado m�nimo� en los compases iniciales, abriendo el camino hacia una victoria necesaria pero sufrida. El gran protagonista de la noche fue Mikel Oyarzabal. El delantero de la Real Sociedad asumi� la responsabilidad ofensiva que tanto se le reclama a este equipo, anotando dos tantos que resultaron vitales. �Otros dos chicharros formidables confirman que es un aut�ntico "matador"�, convirti�ndose en el recurso goleador que desatasc� un partido que, por momentos, parec�a complicarse ante la falta de punter�a. La victoria tambi�n tuvo la firma de Marc Cucurella. El lateral no solo asisti� a su �compinche Oyarzabal� en dos ocasiones, sino que vivi� la cara amarga del arbitraje: �Misteriosamente, Cucurella hab�a marcado su segundo gol en este Mundial, pero fue anulado para indignaci�n espa�ola�. A partir de ese momento, Espa�a recuper� su esencia con �calidad, presi�n y una capacidad para minimizar al rival como si fuera un paria sometido al dominio espa�ol�, aunque el cronista advierte que a este equipo todav�a le faltan �aut�nticos asesinos del �rea� para cerrar los partidos con mayor solvencia. No todo fueron luces en el combinado nacional. El estado de forma de los pilares del centro del campo preocupa de cara a las eliminatorias. La noticia destaca la �preocupante decadencia de dos grandes estrellas como Rodri y Pedri�, sugiriendo que el desgaste f�sico les impide realizar el despliegue que exige el sistema de De la Fuente. Asimismo, el misterio rodea la figura de Mart�n Zubimendi, quien ha pasado a ser el �jugador que nunca existi� en los planes del seleccionador, a pesar de estar convocado. Sin embargo, la cr�tica m�s feroz se la lleva Lamine Yamal. A pesar de su juventud, se le acusa de no jugar para el colectivo en busca del brillo personal. El texto es tajante al calificar su actitud de �est�pida soberbia�, se�alando que su exceso de egolatr�a perjudica a una �familia� que no necesita jugadores ego�stas que solo busquen ser la gran estrella del torneo. Espa�a sigue adelante, pero con la lecci�n aprendida: ante rivales de mayor entidad, la falta de pegada y los egos podr�an pasar factura.Mundial 2026Austria











