Los pasatiempos son para el verano. Un entretenimiento imperecedero, íntimamente ligado a las vacaciones y al tiempo libre de la época estival, pero no por ello impermeable a las tendencias. Primero fueron las sopas de letras, los crucigramas o las siete diferencias, que después darían paso a los sudokus u otros minijuegos ya propios de dispositivos digitales. Sin embargo, en el verano 2026 nada apunta más alto que los murdokus.PublicidadAsí lo demuestra, por ejemplo, el hecho de que al cierre de estas líneas el libro más vendido en Amazon sea Murdoku: 80 acertijos de lógica y asesinatos. Una publicación que, como suele suceder en los tiempos actuales, previamente se había hecho viral en las redes sociales, sobre todo en TikTok, donde los vídeos recomendándolo, o resolviendo algunos de sus acertijos, se cuentan por centenares. Pero, ¿qué es exactamente un murdoku?¿Qué es un 'murdoku'? (Y cómo se juega)Un murdoku es un pasatiempo que aúna las mecánicas lógicas de los sudokus con una temática de asesinatos y misterios por resolver. De hecho, su nombre deriva de estos dos componentes: murder (asesinato en inglés) y sudoku. Fueron creados en 2016 por el diseñador canadiense Manuel Garand, quien primero comenzó a subir estos pequeños rompecabezas a su página web y, posteriormente, los compiló en un libro que es ya un auténtico superventas.Pero bien, ¿cómo se juega? En esencia, el funcionamiento es el mismo que el de un sudoku solo que, aquí, en lugar de números, tenemos posibles sospechosos de un asesinato. Es por ello que también recuerda mucho al Cluedo, pues nos ofrecen unas pistas que determinarán dónde se encuentra cada sospechoso en el momento del crimen, y también la víctima. Todo ello en una cuadrícula que sigue las reglas clásicas del pasatiempo japonés, esto es las filas y columnas solo pueden estar ocupadas por un personaje, por lo que el jugador debe ir desenmarañando qué posición corresponde a cada uno por medio de la lógica.PublicidadQué dice la ciencia sobre estos pasatiemposEvidentemente, los murdokus son una creación reciente por lo que no existe apenas literatura científica que pueda respaldar sus efectos. Sin embargo, dado que son una variante de los sudokus, se pueden extrapolar los efectos que estos tienen sobre el cerebro y las capacidades cognitivas de aquellos que los practican con regularidad. A ese respecto, un estudio publicado en la revista especializada International Journal of Geriatric Psychiatry, que reunió a más de 19.000 personas mayores de 50 años, probó que aquellos que resolvían sudokus y crucigramas con frecuencia obtenían mejores puntuaciones en pruebas de memoria, razonamiento y atención. Incluso, llegaban a denotar una edad cerebral de hasta diez años más joven que la esperada.¿Por qué sucede esto? Muy fácil, llevar a cabo este tipo de ejercicios sirven para que el cerebro activar redes de lógica, atención y memoria de trabajo de forma repetida. Esto repercute en la idea de la neuroplasticidad, según la cual el cerebro reorganiza conexiones y mantiene mejor ciertas funciones cuando se le exige uso frecuente de esas capacidades. Haciendo un paralelismo visual aunque no sea correcto al 100%, consiguen que el cerebro mantenga frescos unos circuitos que, de no utilizarlos, se irían apagando poco a poco y para siempre.Crimen, dopamina y 'murdokus'Pero, más allá de sus beneficios, los murdokus son divertidos. De hecho, se trata de una pequeña genialidad desde el punto de vista del diseño de producto, pues ha conseguido sumar una fórmula ganadora, la del sudoku, con un set-up muy en boga como lo es toda la fascinación lúdica existente en torno al crimen. Decíamos que el referente más claro es el Cluedo, aunque es cierto que el éxito de los murdokus también resuena con las tendencias actuales en torno al true crime o la novela negra.PublicidadEn líneas generales, el resolver misterios es algo que estimula al cerebro pues está diseñado para resolver patrones y reducir el ruido que nos rodea. De esta manera, cuando una pista encaja se libera el sistema dopaminérgico, generando una recompensa que nos acerca a adivinar quién es el asesino. De hecho, los true crime juegan mucho con esta incertidumbre, invitando al espectador a construir sus propias teorías para descubrir al final si estaba acertado o no. Una mecánica que, en cierto modo, se replica en los murdokus, donde el lector se involucra de forma activa en lugar de ser sujeto pasivo.Otros libros que explotan en crimen en cuadrículaComo siempre suele suceder, el éxito comercial de los murdokus ha hecho que el mercado rápidamente se sature de propuestas similares. Así, regresando a los libros más vendidos de Amazon, podemos comprobar que el número dos es Sopicidios: el asesino está entre las letras, el tres es para Busca al asesino: pasatiempos de misterio para resolver sin prisas y desconectar de las pantallas, el cuatro lo ocupa El Asesino no es Sofía: el enigma de los 47.700 Sospechosos y el cinco Murdle, resuelve el crimen: 100 acertijos endiablados para solucionar usando la lógica y el poder de la deducción. Todos ellos con puntos de partida muy similares.La idea de coger uno de estos libros, un lapicero y sentarse al fresco de la piscina o el mar para resolver un misterio, además, conecta profundamente con la tendencia que aboga por desconectar de las pantallas y el doomscrolling para regresar a un ocio consciente. Una desconexión digital que, eso sí, está pensada para mantener el cerebro más activo que nunca.