La marisma llena de agua, pero con un alto riesgo de que el fuego haga acto de presencia. Así afronta Doñana la temporada de verano, que ha arrancado con buenos datos de reproducción de aves y con bastante más recursos hídricos que en ejercicios anteriores, aunque con “riesgo elevado de incendios por las temperaturas y por la vegetación abundante por un invierno lluvioso”.
Así lo ha señalado el director de la Estación Biológica de Doñana-ITCS, Eloy Revilla, que ha apuntado que la época estival en Doñana comenzó el 1 de junio y “no coincide con el verano físico”. Eso sí, ha resaltado que está finalizando la campaña de reproducción de las aves acuáticas, sobre todo las garzas, que ha calificado de “buena temporada”, ya que “hay pajareras en múltiples lugares en Doñana”, algo que es “una buena noticia para Doñana”.
Asimismo, ha apuntado a que “la marisma se ha inundado, igual que el año pasado”, por lo que “aún hay agua”, por lo que “esa parte de Doñana se está recuperando, igual que la vegetación”. “La otra parte, que es la que depende del acuífero, eso va mucho más despacio, apenas se ha recuperado desde los mínimos al finalizar el periodo de sequía anterior. Estamos en un proceso en el que se está mejorando la gobernanza de la gestión del acuífero en el sentido de que se están cerrando explotaciones ilegales, se está haciendo un cambio en el uso del suelo, que es un proceso a medio y largo plazo”.








