El mes de julio se estrena con aviso de temperaturas altas en una docena de provincias repartidas por diversas comunidades (Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Catalunya, Comunidad de Madrid y Extremadura), en una jornada mayormente soleada y con lluvias sobre todo en el norte peninsular.La predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene un aviso naranja –peligro importante– en la campiña de Sevilla donde pueden llegar a los 40 grados, y en Extremadura (Vega del Guadiana y meseta cacereña) donde se esperan también 40 grados. De la misma manera, estas temperatura se podrán alcanzar en las provincias de Córdoba, Huelva y Jaén.Asimismo, en zonas localizadas del Valle del Tajo pueden llegar a los 40 grados; en la Serranía de Cuenca, a 37 grados; en el área metropolitana de Madrid, Montes de Toledo y Mancha conquense, a 36 grados, y en la Serranía de Cuenca, a 35.“Pronto” para hablar de ola de calorEsta semana discurre con unas temperaturas “más suaves” que los registradas durante la pasada ola de calor, aunque el calor seguirá siendo “intenso”, según informó Rubén del Campo, portavoz de la Aemet.“En la recta final de la semana, además, es probable que se produzca un ascenso térmico generalizado con temperaturas muy altas, tanto diurnas como nocturnas, en la mayor parte del país”, añadió Del Campo, quien precisó que “todavía es pronto” para hablar de una nueva ola de calor.La estación de Aemet en el aeropuerto de Bilbao batió su récord de temperatura mínima más alta para junio con 21,2 ºC el sábado 27 de junio.Es probable que veamos más récords de temperatura en los próximos mesesCarlo BuontempoDirector del servicio de cambio climático de Copernicus La ola de calor que recorre Europa se ha desplazado hacia el este, las temperaturas han comenzado a descender ligeramente en Francia, pero Météo-France ya ha anunciado una tercera ola este fin de semana, la cual amenazan los servicios e infraestructuras de Francia.Mientras, tanto el servicio de cambio climático de Copernicus como su servicio de vigilancia marina han confirmado que las temperaturas mundiales de la superficie del mar han superado en junio los niveles récord para esta época del año observados en el 2023 y el 2024. Los datos diarios medidos el 21 de junio por el servicio de cambio climático rebasaron los niveles del 2024, con 20,86ºC (cifra ligeramente por encima de los 20,83ºC observados en el 2023 y el 2024).Y, por su parte, los datos diarios de vigilancia marina también indican ese día temperaturas récord: 21°C, que superaron los récords anteriores del 2023 y del 2024 en 0,1°C.Lee tambiénEste nivel de calentamiento sin precedentes del océano fuera de los polos para esta época del año refleja el cambio climático; pero este nuevo récord era de esperar con la aparición de las condiciones del Niño en el Pacífico ecuatorial, anunciadas por la Organización Meteorológica Mundial. Todo esto tendrá consecuencias tanto para los patrones meteorológicos como para el clima global y los ecosistemas marinos, dice Copernicus.“Las condiciones actuales podrían indicar el inicio de una nueva fase que nos lleve, una vez más, a un territorio inexplorado. Con las temperaturas oceánicas en estos niveles y el Niño en el horizonte, es probable que veamos cómo se baten más récords los próximos meses”, afirmó Carlo Buontempo, director del servicio de cambio climático de Copernicus. El hecho de que los datos de centros diferentes lleguen a la misma conclusión mediante métodos independientes “pone de manifiesto la solidez de la ciencia europea, y por qué unos datos abiertos y fiables son ahora más importantes que nunca”, afirmó Buontempo.Queda por ver si este exceso es temporal o indicativo de las condiciones de los próximos meses. Cuando la temperatura superficial del mar mundial alcanzó por última vez niveles récord para esta fecha en junio de 2024, las condiciones del Niño, que comenzó en la primavera de 2023, estaban remitiendo.Lee tambiénLas temperaturas superficiales del mar más elevadas también se asocian con olas de calor marinas más frecuentes e intensasUn océano más cálido tiene “repercusiones de gran alcance”, según los climatólogos. Las temperaturas oceánicas más elevadas mantienen la atmósfera cálida durante más tiempo, aportan energía adicional a las tormentas y aumentan la evaporación, lo que incrementa el riesgo de precipitaciones extremas e inundaciones. Además, el calentamiento de los océanos también contribuye al aumento del nivel del mar y al deshielo, y ejerce presión sobre los ecosistemas marinos.Las temperaturas superficiales del mar más elevadas también se asocian con olas de calor marinas más frecuentes e intensas; por otra parte, periodos de temperaturas oceánicas inusualmente altas que alteran los ecosistemas y la pesca, afectan a las economías costeras y pueden intensificar los episodios de calor extremo en las zonas terrestres cercanas.“Además, un episodio de El Niño constituye una fuente de calor para la atmósfera, lo que aumenta la temperatura global y altera los patrones meteorológicos en todo el planeta”, recuerda Copernicus..Periodista especializado en medio ambiente. Promotor del Canal Natural. Autor de 'Emergencia climática: Escenarios del calentamiento y sus efectos en España'. (Librosdevanguardia) acerrillo@lavanguardia.es