El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, será de nuevo una figura de peso en la próxima ejecutiva de Movimiento Sumar, el partido creado por Yolanda Díaz en 2023 para presentar a sus afines dentro de la coalición Sumar a las generales. El hasta ahora portavoz del partido repetirá en la lista que concurrirá a la asamblea del próximo día 11, liderada en adelante por la portavoz parlamentaria en el Congreso, Verónica Barbero, y la número dos de Pablo Bustinduy en Derechos Sociales, la secretaria de Estado Rosa Martínez. Después de meses de duro enfrentamiento interno, que se visibilizó con dos dimisiones y la apertura de una investigación interna contra la coordinadora Lara Hernández, la dirigente anunció este miércoles que dimitía de todos los cargos y abandonaba la militancia del partido, al que llegó aupada por la propia Díaz como secretaria de Organización en 2024. Junto a ella, no seguirán en la nueva etapa ni la vicepresidenta segunda del Gobierno ni otros cuatro diputados: el secretario general del grupo, Txema Guijarro, el diplomático Agustín Santos Maraver o los economistas Carlos Martín (también excoordinador) y Manuel Lago. Tampoco repite el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, o el responsable de Movilización, Fabio Cortese. La lista la completan otros referentes en el Congreso: Lander Martínez, Esther Gil, Viviane Ogou y Laura Vergara; la eurodiputada Estrella Galán y responsables territoriales como Esperanza Gómez (Andalucía), Paulo Carlos López (Galicia) o Alba García Martín (Euskadi). La renuncia de Hernández, entre acusaciones de una “campaña de desprestigio” en su contra llena de “bulos e injurias”, tampoco trae la paz interna y amenaza con ahondar más la crisis que arrastra el partido casi desde su nacimiento. Desde 2024, Movimiento Sumar ha cosechado muy malos resultados en autonómicas y europeas y, además de haberse quedado sin un referente claro tras la marcha de Díaz, no tiene una implantación territorial que garantice su viabilidad. Los cambios se producen en plena construcción de una nueva coalición para las generales con Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid, contaminado además por el ruido en torno a las negociaciones para las autonómicas contra Isabel Díaz Ayuso y los recelos del partido de Mónica García a pactar con las otras fuerzas en la candidatura a la asamblea regional. Voces de estas formaciones, así como algunos de los dirigentes que han decidido marcharse de MS, cuestionan el futuro de una organización tan pequeña y temen que la guerra desatada estos meses salpique al resto del espacio político, que de momento no cuenta ni con nombre (las cuatro fuerzas han bautizado el proceso como Un paso al frente) ni con un candidato a la presidencia del Gobierno. El cierre del expediente a Hernández, promovido por seis altos cargos orgánicos e institucionales del sector crítico a su dirección en plena guerra por el control de la formación —que aseguraban haber sido testigos de comportamientos compatibles con prácticas de acoso laboral a otros seis trabajadores—, deja, con todo, algunas dudas. Según han explicado a EL PAÍS afectados por las denuncias, estos habrían decidido no dar su consentimiento a que el procedimiento siguiese adelante al considerarlo “exento de garantías”, por lo que la comisión encargada decidió cerrar el expediente “sin pronunciarse sobre el fondo de los hechos”. La Inspección de Trabajo, según estas fuentes, tiene abierto en este momento uno de los casos.
Urtasun seguirá en la nueva dirección de Movimiento Sumar tras su asamblea
La dimisión de Lara Hernández como coordinadora no cierra la crisis abierta en el partido. Hasta cuatro diputados, además de Yolanda Díaz y su secretario de Estado, renuncian a seguir en el órgano coordinador












