Queridos lateros, hoy venimos a poner un poco de luz sobre uno de los temas más desconocidos para el gran público como son las zamburiñas. ¿Sabemos lo que comemos? Estoy seguro de que no, porque una vez más se junta el nombre de una especie, una aceptación cotidiana de una parte del todo, el desconocimiento general de algunos y cómo no, la pillería de otros. Hay tres especies que se venden como zamburiñas: Zamburiñas (Chlamys varia), gallega, de producción muy limitada y que va directamente a restaurantes de postín. Volandeira (Aequipecten opercularis), gallega y que se comercializa en lata. Y vieira del pacífico (Argopecten purpuratos), que viene de Sudamérica, congelada y nos la cuelan como quieren en bares y restaurantes.Si vas a un establecimiento en España donde tienen zamburiñas en carta y las pides, pueden pasar tres cosas. Si el restaurante es de renombre y alto copete, de esos donde la cuenta vale más que un cabeza de Tiranosaurio Rex en el mercado negro, posiblemente comas zamburiñas. Si vas a un restaurante bien, de toda la vida y de calidad, pregúntale al camarero y seguro que te confirma que son volandeiras. Si tu restaurante de referencia es esa trampa para turistas de cualquier plaza mayor de España, donde se mezclan, inexplicablemente al amparo de la ley, motivos taurinos, folclóricos y una carta plastificada con manchurrones, que contiene en su interior una sinfonía renacentista de paellas congeladas, ten claro que no has probado una zamburiña en tu vida y eso que te estás comiendo son las infames vieiras del Pacífico que salen directamente de una bolsita del congelador. Como decía Gandalf, con la voz del grandísimo y muy extrañado Pepe Mediavilla: “¡Corred insensatos!”.Ahora que ya sabemos a lo que nos enfrentamos, vamos a lo que me ha traído aquí, las latas. Se podría decir que todas las latas de España que se venden como zamburiñas son volandeiras. ¡Infamia!, podría espetar alguno. No hay motivo para la alarma. Lo que ocurre es que para los gallegos, llamar zamburiñas a la volandeiras es algo cotidiano y ligado a sus costumbres e idiosincrasia, y cuando este bicho se empezó a meter en lata, avispadamente pensaron que en el resto de España nadie sabía que era una volandeira y así se quedó. Pero al contrario de otros ejemplos de gato por liebre, donde lo anunciado es de una calidad infinitamente superior a lo vendido, la volandeira es un producto de primerísima calidad, de las rías gallegas, habitualmente proveniente de lonjas como la de Cambados y elaborada en fresco.Tradicionalmente las tenemos en lata con tres elaboraciones: en salsa de vieira, al ajillo picante y al natural.La clásica, en salsa de vieira A veces llamada “a la gallega”, es la primera que nos viene a la mente y no, no tiene vieira en la salsa, lo que pasa es que es la misma que se usa para una receta de rechupete con vieiras, y al de marketing, ese día, en la reunión el perrito le debía estar asomando el hocico, tiro por lo rápido y ahí se quedó. Mutatis mutandis, es como decir “macarrones con salsa de spaghetti”, pero es lo que hay. Tenemos latas maravillosas, mis favoritas de siempre son La Curiosa (10 euros) y Los Peperetes (15,75 euros), con una salsa que debería tener una calle a su nombre. Rosa Lafuente (11 euros) o La Brújula también elaboran latas premium con estos bichos. Otras opciones también deliciosas son las de Portomar, Dardo, o Frinsa (11,50 euros). Estas latas sobre unas patatas fritas te arreglan el aperitivo del domingo.La canalla, al ajillo picante Poco que añadir, deliciosas, en vez de la salsa de tomate tienen un aceite infusionado en ajo y guindilla que quita el hipo. Con arroz, pasta o patatas fritas, huevos rotos e incluso en bocadillo, laterío patrio del máximo nivel. Ejemplos perfectos son los de conservas Mariscadora, de nuevo La Curiosa (10,50 euros) y Frinsa (11,50 euros). La oferta es menor, pero igualmente deliciosa.La novedad, al naturalEstas son gloriosas para hacernos un ceviche o un plato de pasta, no hay fallo. Los Peperetes (15,75 euros), Real Conservera Española (21 euros) y la línea premium de Espinaler (7,48 euros) son tres joyas sin parangón.Y la sorpresa para el final. En España hay una conservera que vende zamburiñas y sí son zamburiñas de verdad. Se trata de ROI&CO, marca de reciente creación que se han propuesto elevar el nivel de la conserva en España ofreciendo una estética muy cuidada y un packaging digno de la semana de la moda de Milán (a partir de 15,90 euros). Son zamburiñas negras de la ría de Arousa, cogidas a mano por las mariscadoras, enlatadas con la deliciosa receta de ajo y guindilla y son un ansiolítico natural. Bravo.Ahora bien, dentro de nada la legislación acerca del enlatado de estos bichos va a cambiar, y todo lo que antes se llamaba zamburiña y sea volandeiras tendrá que ser enlatado como volandeiras. Así que no os extrañéis si ya no veis más zamburiñas en lata, solo han cambiado el nombre por la especie real que va dentro de lata, pero el producto es el mismo que el que lleváis años comiendo y disfrutando.Queridos lateros, saber lo que comemos es una obligación para el consumidor, porque solo así podemos aprender y forjar un espíritu crítico que nos permita aproximarnos un poco más a la verdad y no aceptar cualquier cosa que nos den sin rechistar. Larga vida a las latas.
Las mejores latas de zamburiñas y cómo distinguirlas de las volandeiras y las vieiras del pacífico
Hay tres especies que se venden como zamburiñas y que debemos empezar a diferenciar










