Casilda ZuloagaPamplona (EFE).- Lo que comenzó como una anomalía detectada durante la inspección rutinaria de un lote de sardinas del Atlántico ha acabado con el descubrimiento de un nuevo parásito de esta especie y abriendo una nueva línea de investigación sobre las enfermedades de los ecosistemas marinos.

El parásito, un microsporidio del género ‘Glugea’, ha sido identificado por un equipo de científicos de la Universidad de Navarra infectando a la sardina común (Sardina pilchardus), un parásito hasta ahora desconocido en esta especie cuyo hallazgo, aunque no supone un riesgo para la salud humana, permitirá mejorar la vigilancia de posibles enfermedades emergentes en el medio marino.

La pesca de la sardina atlántica no es un sector menor. En la pesquería atlántica española (Galicia y Andalucía), el límite total autorizado para 2026 asciende a 16.848.490 kilos. Constituye una fuente directa de ingresos para buena parte de sus flotas y sostiene actividad en puertos, lonjas y mercados, además de alimentar a la industria transformadora.

Unas esferas blanquecinas desconocidas

Todo empezó cuando una empresa distribuidora encontró en varias sardinas unas esferas blanquecinas de entre cinco y veinte milímetros alojadas en la cavidad visceral. Aquellas estructuras no se correspondían con ningún órgano del pez, por lo que las muestras fueron remitidas al laboratorio de la Universidad de Navarra.