San Sebastián (EFE).- Un robot social, sofware de entrenamiento físico y cognitivo, plataformas de realidad virtual, dispensadores inteligentes de medicación o cerraduras sin llave son algunos de los equipamientos tecnológicos que testará la Diputación de Gipuzkoa en unas 5.000 personas durante los próximos dos años.

Son nuevas herramientas que conforman un modelo innovador de intervención precoz puesto en marcha en fase experimental por la institución foral y la Fundación Adinberri, para prevenir la fragilidad y favorecer que las personas mayores vivan más tiempo con autonomía.

Empresas y entidades que las han desarrollado han mostrado el equipamiento en el ‘Living Lab’ que el clúster Habic tiene en San Sebastián. También han enseñado el funcionamiento del equipamiento, que se desplegará en hogares, centros de día, viviendas tuteladas y otros servicios de atención.

Las autoridades y Dora, la usuaria de las instalaciones, presentan Modelo Integrado de Intervención Precoz en Longevidad (PIE) de Gipuzkoa. EFE/Javier Etxezarreta

La diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, la titular de Políticas Sociales, Maite Peña, y la directora de Adinberri, Rakel San Sebastián, han visto cómo funcionan algunas de las herramientas, en una demostración protagonizada por Dora Bárcena, una donostiarra de 76 años que, por sus circunstancias -toma medicación, vive sola y está en situación de prefragilidad-, responde al tipo de usuario al que va dirigido el programa.