La historia está llena de crímenes cometidos bajo la invocación de una superioridad de valores que solo está en la mente de los asesinos, que en muchos casos actúan bajo órdenes emanadas de un nuevo poder revolucionario de izquierdas o de derechas o del fanatismo religioso. Políticos e intelectuales son víctimas predilectas del extremismo por la gran capacidad progapagandística de su eliminación física. Así, a escritores, músicos o pintores les han arrebatado la vida de forma arbitraria solo por pensar diferente o simplemente por no mostrarse entusiasta de un nuevo régimen creado en la mayoría de los casos por la fuerza. Muy pronto, este mes de agosto de 2026, se cumplen 90 años del asesinato del poeta Federico García Lorca fusilado por un pelotón de militares sublevados contra la República en 1936, como explicamos en Dossier Negro. El autor de Bodas de sangre o Romancero gitano se vio atrapado en una conspiración impulsada por motivaciones políticas y rencillas económicas locales agravadas por la homofobia de los represores fascistas.El dramaturgo y comediógrafo Pedro Muñoz Seca, autor de la celebérrima obra La venganza de don Mendo, fue detenido en Barcelona por milicianos republicanos tras producirse el golpe militar de Franco. El autor, de 57 años, era un declarado monárquico. Tras su arresto en la capital catalana fue trasladado a Madrid y allí acabó fusilado el 28 de noviembre de 1936 en Paracuellos del Jarama.Funeral de Víctor Jara en 2009, tras ser exhumado de su sepultura secretaCLAUDIO SANTANA / AFP· Romper las manos. El cantautor chileno Víctor Jara fue torturado y asesinado tras el golpe de Estado perpetrado por el general Augusto Pinochet en 1973. Jara, que militaba en el partido comunista, fue llevado junto a otros muchos detenidos al Estadio Chile. Allí recibió palizas y numerosos golpes en las manos para que jamás pudiera volver a tocar la guitarra, algo que de cualquier modo se cumplió porque fue acribillado a balazos al tercer día de su arresto.· Arte en huida. La artista berlinesa Charlotte Salomon tuvo que abandonar su casa y huir al norte de Francia donde tenía familia. Como judía, muy pronto sintió la presión del nuevo régimen nazi y decidió abandonar la Alemania de Hitler. Cuando el país vecino dejó de ser muy pronto zona segura se escondió y en sus refugios no dejó de pintar de forma frenética. Finalmente, en 1943 fue descubierta y llevada a Auschwitz, donde encontró la muerte al poco de llegar.· Aguijón crítico. El caricaturista palestino Naji Al Ali fue asesinado en Londres en 1987 tras recibir un disparo a quemarropa en el cuello. Era un militante comunista muy crítico tanto con los regímenes árabes como con Israel. Scotland Yard investigó el caso, pero todavía permanece clasificado como un caso sin esclarecer. La autoría sigue siendo un misterio, pues recibió amenazas de muerte desde todos los ámbitos que fueron diana de sus sátiras.· Castigo sin fin. El ayatolá Jomeini proclamó en 1989 una fatua contra la vida del escritor Salman Rushdie porque consideró que su obra Los versos satánicos era ofensiva contra el islam y blasfema. El clérigo iraní ordenó a todos los musulmanes del mundo que ejecutaran al autor. Aunque estuvo unos años escondido, finalmente decidió volver a la vida pública. Fue en 2022 cuando, durante una conferencia en Nueva York, un fanático de Nueva Jersey, admirador de Irán, apuñaló insistentemente al escritor, que finalmente salvó la vida, pero perdió un ojo, entre otras graves secuelas.Redactor de La Vanguardia desde 2005 en áreas de Sucesos e Internacional. Codirector del podcast Dossier Negro. Antes en El Mundo y en Antena 3 Radio. Últimos libros: 'A la velocidad del hachís' y 'Mala gente'