David GuerreroBarcelona 30/06/2026 19:52 Actualizado a 30/06/2026 21:01 El deficiente servicio de Rodalies no vivirá ninguna transformación ni este año ni el que viene. La Generalitat ha marcado el año 2040 como el horizonte en el que confía en poder aplicar cambios realmente transformadores que permitan dar una oferta sólida y fiable. Así queda recogido en el plan de servicios ferroviarios, un documento de planificación que no se había redactado nunca en Catalunya y con el que el Govern pretende marcar una hoja de ruta a largo plazo.La recuperación de los trenes semidirectos en Rodalies es una de las principales novedades del plan. De este modo buscan hacer competitivos los trayectos desde grandes núcleos de población como Vic, Manresa, Granollers o Sabadell, con muchas estaciones por medio hasta Barcelona. La intención es poner circulaciones complementarias a las actuales que hagan esos viajes mucho más cortos y cómodos, aunque para ello será necesario hacer mejoras en la infraestructura que permitan avanzar en determinados puntos.Las mejoras de la oferta ferroviaria se harían en las mismas líneas de Rodalies que hay ahora, las cuales también se pretenden hacer más atractivas alargando sus trazados. Uno de los pocos que se contemplan a corto plazo es el de la línea del Maresme, la R1, que ahora finaliza en l’Hospitalet por las obras del soterramiento de Sant Feliu de Llobregat. Cuando se recupere la circulación por doble vía en ese tramo del Baix Llobregat, en lugar de llegar hasta Molins de Rei como antes, se pretende estirar hasta Cerdanyola Universitat, creando así una nueva conexión directa con el Vallès.Es precisamente la R1 la línea que mejor futuro tiene sobre el papel, donde se contempla “una frecuencia similar al metro”, según la consellera de Territori, Sílvia Paneque, con una frecuencia de paso de seis minutos. Además de mejoras en la infraestructura, para ello harán falta más trenes. Y no unos pocos; la Generalitat calcula que se necesitan 182 convoyes nuevos para ampliar todos los servicios planteados en esta suerte de carta a los Reyes Magos. Para moverlos y dar servicio en ellos harían falta además 419 nuevos maquinistas y 266 interventores.No todos los trenes irían a Rodalies, también se incluyen regionales de alta velocidad. La Generalitat quiere pedir el traspaso de los servicios Avant para crear dos nuevas líneas de media distancia. Una Lleida - Barcelona - Figueres y otra Tortosa - Barcelona - Figueres, en ambos casos utilizando las vías de alta velocidad. Se trata de una vieja reivindicación de sindicatos como CC.OO. que por primera vez la Generalitat recoge e incorpora en un documento de planificación centrado en el servicio más que en la infraestructura. De hecho, obras propiamente dichas en el plan solo se apuntan algunas duplicaciones de vía y reconfiguraciones puntuales, pensadas principalmente para facilitar la delicada convivencia entre los trenes de pasajeros y los de mercancías, un aspecto que los expertos del sector consideran crucial para los próximos años.Una mejora de las frecuencias en la R8 y en las Rodalies de Tarragona son los únicos cambios previstos para el año que vieneTodo ello es a 15 años vista. Para el 2027 solo se esperan dos mejoras: la duplicación de la frecuencia en la R8 (Martorell - Granollers pasando por Cerdanyola) y la segunda fase de actuaciones planificadas en los regionales del sur. Cuando Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) asuma las Rodalies de Lleida con nuevos trenes, los viejos que ahora prestan servicio en el interior de Catalunya pasarán a reforzar las circulaciones de las Rodalies de Tarragona. La entrada en servicio del tren lanzadera al aeropuerto (R-Aeroport), prevista también para el año que viene, se hará tal y como estaba previsto desde la estación de Sant Andreu. El documento recoge que algún día se extenderá hasta Terrassa, pero será en el 2040.Con todos los cambios previstos, el Govern sueña con alcanzar el millón de viajeros diarios en Rodalies, un hito que supondría más que doblar los menos de 400.000 que tiene a día de hoy y que ya supone una patada hacia adelante del objetivo marcado en el plan de Rodalies que pretendía llegar a los 800.000 en el 2030. El nuevo documento indica que si llegan a finales de la década a los 600.000 se dan con un canto en los dientes.Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local