La industria del lujo es rentable gracias al poder de fijaci�n de precios y a una eficiencia operativa. China y EEUU son las principales potencias que sostienen el sector; juntas suman la mitad de las ventasEl lujo sigue siendo una apuesta segura. El de verdad, que el t�rmino no puede estar m�s sobreutilizado. "Lejos de ser s�lo un producto costoso, la exclusividad radica en la suma de artesan�a excepcional, dise�os �nicos y experiencia que se percibe. Su atractivo real trasciende lo tangible, forj�ndose en el aura de una marca sofisticada y una experiencia de compra elevada y, a menudo, �nica, que combina producto, entorno y narrativa, edulcorada por la herencia de la firma y su relevancia cultural", describe Gosia Eggimann, senior Equity Research analyst de Lombard Odier y autora del informe Rethink family wealth. Perspectives for long-term investments reci�n publicado por la entidad al que ha tenido acceso EXPANSI�N en exclusiva. Un estudio que "analiza c�mo el sector del lujo crea valor a largo plazo y por qu� sigue haci�ndolo de forma sostenida, adem�s de explicar c�mo creemos que los inversores pueden evaluar mejor las perspectivas del mercado y de examinar qu� impulsa la rentabilidad y la volatilidad del mercado, as� como las claves de su crecimiento futuro en los pr�ximos a�os", explica Eggimann.Seg�n este an�lisis, la industria del lujo alcanza unos 1,4 billones de euros en ventas anuales, una cifra que engloba desde bienes personales -marroquiner�a, ropa, joyer�a y belleza de muy alta gama- hasta autom�viles, jets privados, yates y hosteler�a. Los compradores, aproximadamente unos 330 millones en todo el mundo, de los cuales la mitad son clientes aspiracionales y menos de 10 millones de carteras de alto patrimonio pueden generar hasta el 40% del total de las adquisiciones.Buscan los productos y servicios m�s selectos del mercado "como s�mbolos visibles y herramientas para la construcci�n de la identidad, asociados con el �xito, el gusto refinado y la pertenencia cultural. Los consumidores los internalizan para construir confianza o para darse un capricho, sirviendo como un medio de autoexpresi�n personal", a�ade la especialista. Y eso que en los dos �ltimos a�os, si se comparan con los ejercicios inmediatos al confinamiento y el boom pospandemia por las compras sofisticadas, la demanda es mucho m�s d�bil."Los consumidores aspiracionales han desplazado parte de su gasto hacia las experiencias en lugar de los bienes y los perfiles muestran una mayor sensibilidad hacia los aspectos sociales y medioambientales de sus operaciones. Ante este nuevo escenario, las marcas se ven obligadas a adaptarse mediante la innovaci�n, el impulso de iniciativas de sostenibilidad y una mayor transparencia", argumenta la analista.Como respuesta Herm�s refuerza su modelo de artesan�a y las marcas del grupo LVMH apuestan, como detalla el informe, por la innovaci�n a gran escala, combinando art�culos de alta calidad con tiendas insignia a la �ltima con activaciones culturales en su interior, como The Louis, nuevo espacio con forma de barco de Louis Vuitton en Shangh�i, inaugurada en junio de 2025 como homenaje a los ba�les de viaje de la firma y al bagaje mar�timo de la ciudad.Compras por antojoLas acciones de lujo pueden ser vol�tiles debido a su naturaleza discrecional y su sensibilidad a los vaivenes geopol�ticos, aunque la historia demuestra que los per�odos de debilidad suelen ser de corta duraci�n, apunta el estudio. "Esperamos que el sector del lujo retome un crecimiento moderado en este 2026. Tras el extraordinario auge registrado despu�s de la pandemia del Covid-19, el sector ha atravesado una etapa m�s exigente, caracterizada por un crecimiento m�s contenido", apunta Eggimann.Adem�s, como destaca el estudio, el poder de fijaci�n de precios de las casas de lujo (pricing power, que permite subirlos sin mucho riesgo de perder clientela) y una eficiencia operativa de la industria en general proporcionan una base s�lida para la rentabilidad, de ah� su atractivo como inversi�n.China y Estados Unidos son las principales potencias que sostienen el sector, representando cada una alrededor de una cuarta parte de las ventas mundiales, aunque cerca de la mitad de las compras chinas se realizan en el extranjero. Tambi�n, a�ade Eggimann, "se espera que los mercados emergentes desempe�en un papel cada vez m�s relevante en la demanda futura, con un desplazamiento del centro de gravedad hacia Asia, sobre todo a regiones como China e India".As�, el consumo de lujo se mantendr� resiliente y continuar� expandi�ndose, impulsado por la creaci�n de riqueza global y las propuestas relevantes de las firmas l�deres que nunca pasan de moda.