El lujo vive, por primera vez en mucho tiempo, un momento de zozobra. Tras la explosión de las últimas décadas y el importante pico de crecimiento que vivió durante la pandemia, ahora atraviesa lo que algunos expertos califican como un periodo de estabilización, otros de involución o incluso, los más pesimistas, de estallido de la burbuja. La caída del consumo en C...
hina, principal motor de crecimiento, ha lastrado a los principales grupos mundiales, con Francia e Italia a la cabeza. También pesa la incertidumbre económica, agravada ahora por la guerra arancelaria de Donald Trump, mientras que la inflación y la subida de precios han tenido un impacto en la demanda más volátil.
Debido a la suma de todos estos factores se han esfumado 50 millones de consumidores en los dos últimos años, según el estudio anual sobre lujo de la consultora Bain Company y la italiana Altagamma, una de las principales asociaciones europeas del sector. La clientela de lujo era de 350 millones en 2024, frente a los 400 de 2022. El gasto ascendió a 1,5 billones de euros en 2024, con una ligera caída del 1%. Son las peores cifras desde la crisis de 2008. Hace unas semanas revisaron a la baja sus previsiones para 2025 y anticipan un descenso de las ventas de entre el 2% y el 5%.






