Desde los mínimos anuales, el sector sube un 14% en Bolsa. LVMH y Richemont, los valores preferidos de UBS
El lujo empieza a despertar. Tras meses de letargo, la combinación de nuevos lanzamientos, la fortaleza del mercado estadounidense y el retorno del consumidor chino se reflejó ya en las cuentas del tercer trimestre, las primeras señales de que la maquinaria del sector vuelve a recuperar ritmo. LVMH es el mejor exponente de este giro: cerró el periodo con un crecimiento del 1% en ventas, un avance escaso, pero el primero del año.
A medida que mejoran los resultados, también lo hacen las cotizaciones. La industria europea aún arrastra pérdidas en Bolsa (-1,8%), pero ha logrado sobreponerse a los temores de desaceleración que siguieron al anuncio de los aranceles estadounidenses y, desde los mínimos, repunta ya un 14%. El reto pasa ahora por dejar atrás los números rojos.
En un mercado marcado por valoraciones exigentes y la concentración de poder en pocas manos, los descuentos que todavía arrastran estas compañías, combinados con las primeras señales de repunte, podrían convertirse en el ingrediente perfecto para quienes buscan diversificar sus carteras. Con la vista ya puesta en 2026, los gestores van afinando sus estrategias, y los analistas de UBS ven en las firmas de lujo un atractivo renovado. “Tras mantenernos cautelosos desde finales de 2023, un periodo en el que los beneficios cayeron alrededor de un 20%, entramos en 2026 con la esperanza de que lo peor haya quedado atrás”, apunta el banco suizo.






