Investigadores de <b>Nueva Zelanda</b> utilizan diminutas “mochilas” con transmisores de radio para estudiar al <b>gecko rayado del norte</b>, una de las especies de lagarto más difíciles de encontrar del país.<a href="https://www.scimex.org/newsfeed/scientists-use-tiny-backpacks-to-learn-more-about-native-geckos" target="_blank" rel="" title="https://www.scimex.org/newsfeed/scientists-use-tiny-backpacks-to-learn-more-about-native-geckos">El proyecto es liderado por la zoóloga Jo Monks, de la Universidad de Otago, junto con la estudiante de maestría Harriet Wills</a>.

Durante varios meses, ambas han <b>rastreado a los reptiles para conocer mejor sus hábitos</b> y su distribución.El gecko rayado del norte habita en la península de Coromandel.

Su extraordinaria capacidad de camuflaje hizo que la especie permaneciera desconocida para la ciencia hasta <b>1997</b>.Para seguir sus movimientos, los investigadores <b>colocaron pequeños transmisores de radio sobre el lomo de los animales </b>mediante un arnés elaborado con cinta autoadhesiva.“El objetivo era averiguar cómo estos esquivos geckos utilizan su hábitat y comprender mejor su ecología”, explicó Monks.

La investigadora destacó que<b> los reptiles se camuflan con gran eficacia </b>y mantienen un comportamiento muy discreto.Uno de los principales interrogantes es el alcance de su distribución.