Una nueva especie de mariposa neotropical, que había pasado inadvertida para la ciencia debido a su extraordinario parecido con otras especies conocidas, fue identificada por un equipo internacional de investigadores mediante análisis genéticos y estudios de sus características biológicas.La especie, denominada Colobura cryptica, fue descubierta por científicos de diversas instituciones de América y Estados Unidos, entre ellas la University of Florida, el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) y la Universidad Nacional Experimental del Táchira.El hallazgo fue posible gracias a una estrategia de “taxonomía integrativa”, que combina evidencia genética, morfológica, ecológica y de comportamiento para distinguir especies difíciles de identificar a simple vista.PublicidadLas mariposas del género Colobura son conocidas por posarse boca abajo sobre los troncos de los árboles, donde sus alas cerradas imitan la corteza y las vuelven prácticamente invisibles para depredadores y observadores.Las primeras sospechas surgieron tras el hallazgo en Venezuela de una oruga inusual, completamente negra y sin las manchas amarillas características de otras especies del grupo, lo que llevó a los investigadores a profundizar en su estudio.Posteriormente, el equipo analizó cientos de ejemplares conservados en museos y secuenció el ADN de 95 individuos procedentes de distintos países de América Latina. Los resultados revelaron la existencia de cuatro linajes diferenciados, uno de los cuales correspondía a una especie desconocida hasta ahora.PublicidadPublicidadEcuador desempeñó un papel clave en la investigación. El ejemplar de referencia que define oficialmente a la nueva especie fue recolectado en la provincia de Napo, en la vía Tena-Loreto, a unos 1.000 metros de altitud.Además, los científicos identificaron ejemplares de Colobura cryptica en las provincias de Esmeraldas, Pichincha y Manabí, confirmando su presencia tanto en los bosques del Chocó ecuatoriano como en las estribaciones amazónicas de los Andes.Aunque la nueva especie es muy similar a Colobura annulata, los investigadores encontraron diferencias consistentes en la forma de las alas, el aspecto de las orugas y, especialmente, en su información genética, que muestra una separación clara respecto a otras especies del género.Otro aspecto destacado del estudio fue la detección de diferencias en la reflectancia ultravioleta de las alas. Si bien estas señales son invisibles para el ojo humano, podrían ser utilizadas por las mariposas para reconocerse y seleccionar pareja, contribuyendo al aislamiento reproductivo y a la formación de nuevas especies.La investigación también reveló que la cordillera de los Andes ha desempeñado un papel fundamental en la evolución del género, al separar poblaciones de otra especie relacionada, Colobura dirce. (I)Publicidad