Moverse por espacios cerrados y llegar a zonas donde nadie puede entrar obliga a pensar en soluciones cada vez más pequeñas y resistentes. Ese reto aparece con fuerza en lugares derrumbados, inundados o llenos de obstáculos, donde el tiempo y el acceso lo condicionan todo. Ahí entran en juego los animales que mejor aguantan y que pueden avanzar por grietas imposibles para cualquier máquina convencional.
Las cucarachas encajan en ese perfil porque sobreviven donde otros fallan y se cuelan por huecos mínimos sin perder movilidad. Esa combinación de resistencia y capacidad de desplazamiento las convierte en una opción real cuando lo importante es llegar más lejos y mantenerse activas el mayor tiempo posible.
Un traje permitió a las cucarachas ciborg respirar bajo el agua
Un equipo de NTU Singapore y Waseda University ha desarrollado un traje de buceo en miniatura que permite a cucarachas ciborg moverse y respirar bajo el agua durante horas, según un estudio publicado en Nature Communications. El sistema amplía de esta forma el uso de estos insectos en escenarios donde antes quedaban fuera, como espacios inundados o con poco oxígeno.
Estos insectos ciborg no son máquinas completas, sino animales vivos equipados con pequeños sistemas electrónicos que permiten guiar su movimiento. El control funciona mediante electrodos conectados a sus órganos sensoriales, lo que permite enviar señales desde un mando para corregir su trayectoria cuando se desvían o se detienen.














