Actualizado Martes,
junio
22:32En su libro Manual de convivencia, que cobra ahora nueva vigencia en plena negociaci�n con Vox, Juanma Moreno revela tres frases de Mariano Rajoy que se le quedaron grabadas y marcaron su camino. La primera se la dijo cuando dio el salto de Madrid a la candidatura del PP de Andaluc�a, en 2014: �Juanma, t� lo has querido�. La segunda, cuando Moreno no lograba ganarle a Susana D�az la batalla de la opini�n p�blica: �Haz lo que hago yo�. ��Y qu� es lo que haces t�, presidente?�, le pregunt� un domingo en un coche oficial convertido en improvisado confesionario pol�tico. �No leo la prensa�, le contest�. O sea, no toda: le filtraban convenientemente los contenidos, para evitar hacerle �da�o�. Y segu�a su camino de fondo sin prestarle tanta atenci�n a la forma. La tercera ense�anza de Rajoy es un famoso adagio txuri-urdin: �La mejor defensa es... una buena defensa�.Las tres le sirven ahora por igual a un Moreno que apura sus opciones de pacto de investidura con Vox. Sabe que debe pasar por el aro de la prioridad nacional, pero quiere acotar la redacci�n de la medida. A�adirle una apostilla. Diferenciarse. Y no quiere meter a Vox en puestos de responsabilidad. As� lo se�alan a EL MUNDO fuentes del PP-A.�Por qu� no llamar a la medida �arraigo andaluz� o �prioridad de arraigo�, o incluso �prioridad andaluza�, si el efecto ser�a el mismo? Porque lo que quiere Vox es cobrarse la pieza de caza mayor. Ver pasar al bar�n moderado por debajo del futbol�n, a pesar de haberse quedado a s�lo dos esca�os de la mayor�a absoluta. Moreno se juega, precisamente, su arraigo en el electorado templado de una Andaluc�a que sigue siendo igual de progresista que antes, s�lo que ahora sin patriotismo de partido. Pero tambi�n es verdad que los electores votaron un gobierno del PP con Vox como muleta. Eso dictaron las urnas.La primera votaci�n de investidura, ayer, sali� como esperaba: en contra. Y ma�ana podr�a ocurrir lo mismo. �De momento, hay par�lisis. El acuerdo no est� a�n, y el jueves puede que tampoco�, explican en la direcci�n del PP-A. �La prioridad nacional no es un problema para nadie�, reconocen, porque en realidad significa �arraigo�, y el PP quiere a�adirle �una frase� que la acote y diluya. �Alguien de Cabo Verde que lleve 10 a�os en Granada tiene m�s incentivo para las ayudas que alguien de Murcia que lleve un a�o�, ejemplifican.El problema de la negociaci�n es m�s bien que Vox cada vez que se siente cerca del acuerdo �pide un poquito m�s�. �El problema es que quieren entrar en el Gobierno� y Moreno no lo ve, pero tendr� que ceder, aunque no sea con cargos de m�xima relevancia.El presidente andaluz se la juega. El acuerdo con Vox tambi�n definir� su influencia nacional futura. Es su �ltima opci�n de mantener el marchamo de �bar�n de barones� con el m�ximo caudal pol�tico estatal. Si no logra cerrar con Vox un acuerdo sustancialmente mejor que los de Mar�a Guardiola, Jorge Azc�n y Alfonso Fern�ndez-Ma�ueco, la balanza territorial quedar� definitivamente inclinada hacia una Isabel D�az Ayuso que no para de mostrar sus galones. Y sus espolones.�Juanma no quiere ceder lo mismo que los dem�s y no va a ceder lo mismo que los dem�s�, retan los dirigentes populares andaluces consultados. Todo est� abierto y, seg�n fuentes del PP-A s�lo depende de dos factores: que Santiago Abascal afloje -Vox negocia desde Madrid- y que Moreno, que est� llevando las riendas de la negociaci�n sin injerencias de G�nova, ceda un poco m�s de lo que le pide el cuerpo. Tras la primera votaci�n, le toca �reflexionar� sobre la posibilidad de acelerar el pacto ahora o apurar los plazos, porque no tiene prisa, explican en su entorno.La resonancia nacional del acuerdo es indudable: Feij�o necesita un pacto no muy lesivo como preludio de su asalto nacional de la mano de Vox. Para normalizar la conllevanza y para instaurar la idea de que los populares pueden gobernar con el apoyo de Vox, pero sin renunciar a sus ideas. Lo cierto, eso s�, es que el terreno de juego discursivo lo ha delimitado la derecha extrema. Se habla de lo que quiere Abascal.Al otro lado del Hemiciclo tambi�n esperan que se cierre el acuerdo. S�nchez sabe que, si se repiten las elecciones el 25 de octubre, Mar�a Jes�s Montero puede quedar incluso peor, en pleno esc�ndalo de la Sepi cuando ella era la m�xima responsable institucional. Y necesita el acuerdo para poder enterrar definitivamente al PP moderado.EFEEl Gobierno de Arag�n est� ultimando sus alegaciones al Tribunal Supremo para pedir que el Tribunal de la UE paralice la regularizaci�n masiva de inmigrantes. El plazo vence ma�ana y el equipo del presidente Jorge Azc�n -en la imagen, ayer junto a Felipe VI, en el Palacio de La Zarzuela- reclamar� lo mismo que apunta el Supremo. Tambi�n lo ha hecho la Comunidad Valenciana.�La v�a andaluza es el camino que puede transitar el centroderecha moderado� y �lo contrario de la moderaci�n es la radicalidad, el populismo�, dice Juanma Moreno en su Manual de convivencia. Hay una met�fora en el libro que resulta muy llamativa ahora, cuando Moreno se posiciona, en el Libro de la selva de la pol�tica, m�s cercano al �conciliador� Mogwli que del temible y hosco tigre que le sirve de antagonista en la novela de Kpling. ��No les parece que todo funciona mejor con la serenidad de Mogwli que con la radicalidad de Shere Kahn?�. La comparaci�n se explica sola.Para Pedro S�nchez, que Moreno consumase su pacto con Vox ser�a la guinda para su discurso sobre la radicalizaci�n del PP. As� lo reconocen en el propio Gobierno: �Ser�a la constataci�n de que el PP moderado no existe, y que toda la estrategia del PP ha sucumbido y se ha plegado a Vox. Todos los temas de la derecha son de Vox, casi todo lo que dice Feij�o suelen ser reacciones del PP a Vox. La verdad es que es un giro preocupante, pero hay que decir que el PP moderado era un mito. Moreno s�lo es moderado en las formas. Tambi�n Feij�o lo era en Galicia y ahora suelta bulos...�.















