Los sindicatos CCOO y UGT buscan nuevas fórmulas para activar conflictos en la negociación colectiva ante la negativa de CEOE y Cepyme a iniciar las conversaciones que permitan renovar el acuerdo nacional que suelen firmar cada tres años y que marca una guía para las subidas salariales. Las organizaciones sindicales, que ya amenazaron con un "otoño caliente", han presentado un fondo que dotarán de ocho millones de euros para garantizar el SMI a los afiliados que participen en un proceso de huelga.Esta fórmula emula las 'cajas de resistencia' con las que cuentan otros sindicatos en el ámbito internacional, que están pensadas para que los trabajadores no se vean obligados a abandonar un proceso de huelga por no poder cubrir sus necesidades económicas. No obstante, la fórmula que han planteado CCOO y UGT y que pondrán en marcha durante 2026 y 2027 resulta novedosa por tratarse de dos fondos independientes (uno por cada sindicato) que operarán de forma coordinada, para intentar que se destine a cubrir huelgas en las que participen ambos.

Según han explicado los secretarios generales de ambas organizaciones, Unai Sordo y Pepe Álvarez, este "fortalecimiento" de los trabajadores está dirigido a presionar a CEOE, en tanto que entienden que la vía que tienen los empresarios para frenar el conflicto en la negociación colectiva es sentarse a firmar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), el pacto de carácter nacional en el que se acuerda una subida salarial mínima para los próximos tres años, sobre el que los sindicatos presentaron una propuesta en enero a la que no han recibido respuesta.