Daniel LozanoActualizado Martes,
junio
00:13"La primera instrucci�n cuando se produce un terremoto es que se mantenga la calma y que no te muevas. Pero pensar en mi familia me hizo correr y correr mientras las residencias [edificios] que dan al lado del centro canario se desplomaban en s�lo segundos del largo tiempo que dur� el terremoto. Fue lo m�s horrible".Se llama Carmen Elisa Le�n y es presidenta de la Uni�n Canaria de Venezuela, cuya sede est� situada en la zona cero de la tragedia. La hispanovenezolana ha relatado a EL MUNDO c�mo se sucedieron los acontecimientos en el terrible D�a de San Juan, mientras pugna por averiguar el estado de la comunidad espa�ola en una zona donde siempre hubo muchos emigrantes espa�oles.Y en especial canarios. La leyenda cuenta que la corriente mar�tima que une las Islas Canarias con el puerto de La Guaira facilit� la llegada de decenas de miles de emigrantes en busca de una vida mejor. Una parte de ellos decidi� quedarse en la misma costa, tan cercana a Caracas (est� a 30 kil�metros), y otros se distribuyeron por todo el pa�s. Tanto el acento como su idiosincrasia consiguieron desde el primer momento que se mezclaran tan profundamente con los venezolanos que ni parec�an extranjeros."El n�mero de personas desaparecidas y fallecidas sigue creciendo. Mantenemos la b�squeda de personas de la comunidad para saber su situaci�n. Mientras continuamos con labores de apoyo", explica Le�n."Tambi�n estamos trabajando con centros de acopio y donativos", relata a este peri�dico Jos� Ram�n Arvelo, presidente del Hogar Canario Venezolano de Caracas durante un minuto de tregua. Ellos tambi�n trabajan a destajo para ayudar a los paisanos damnificados por la tragedia."Como todos los habitantes de La Guaira, la situaci�n es dura, compleja. Nuestra entidad sufri� da�os que no podemos precisar, pero, a grandes rasgos, sigue en pie. Se evaluar� la edificaci�n en los pr�ximos d�as, pero en paralelo eso no nos impide seguir ayudando a la comunidad desde all�. Somos muchos los canarios en esta zona", a�ade Le�n, quien no se atreve a dar una cifra de v�ctimas por prudencia.El pasado mi�rcoles por la tarde estaban unos pocos miembros del club. La tradici�n de San Juan hace que los lugare�os y visitantes se vayan a la zona de Naiguat�, donde la tierra tambi�n tembl� con extrema dureza durante el repique de tambores, una de las tradiciones de una fiesta que mezcla devoci�n y fiesta. "Pero qued�bamos unos cuantos y los m�dicos de guardia haciendo consulta, m�s el personal de administraci�n y seguridad. Como apasionados del f�tbol est�bamos preparados para ver el juego, cuando ocurri� este horror. Fue desconcertante. Al recibir la alerta [por Google, segundos antes, lo que salv� muchas vidas] quise correr. Bajando las escaleras me golpe� [con escombros]. Corrimos todos muy a tropiezo para salir a la calle. Golpes, tumbos, todo por salir a la calle", rememora la canaria Carmen, a duras penas.Transcurridos varios d�as de la tragedia, a la peque�a familia de Carmen le duelen los recuerdos, pese a que son tres mujeres de raza. Elisa Chinea es la abuela, nacida en Vallehermoso, en la isla de La Gomera. Ella es la segunda en la escala familiar y su hija Catherine Le�n, la tercera. El hogar de las tres est� derruido, aunque el edificio de Las Trinitarias, en Macuto (La Guaira), "en diagonal a la entidad canaria", se mantiene en pie, si bien el apartamento no tiene ni acceso ni habitabilidad. En este momento permanecen en Caracas, en casa de amigos, "un par de d�as en un lado y otro d�a en otro. Aunque agradecida de tantos que se han puesto a la orden para acogerme en estas circunstancias tan dif�ciles", precisa.Las tres mujeres jam�s olvidar�n los momentos que siguieron al doble terremoto, el acto de valent�a de la madre que tambi�n es hija. La conversaci�n se alargaba, como si la canaria no quisiera volver al momento en el que salv� a su familia: "Corr� a mi casa para sacar a mi familia. Las escaleras estaban en el aire. Pero cuando llegu� las dos estaban atrapadas dentro del apartamento, porque la puerta se sold� al piso y no abr�a. Por una grieta mi hija me dio un martillo y romp� para que pudieran salir las dos".En la memoria de todos los canarios de Venezuela este a�o ocupar� el mismo lugar que la tragedia de 1999, cuando las lluvias provocaron un enorme deslave de piedras y barro, que baj� a toda velocidad por la monta�a del �vila para enterrar a La Guaira. La cifra oficial de v�ctimas mortales de entonces super� las 30.000 y, de estas, al menos 1.200 fueron de origen espa�ol, atestigua Arvelo. "Mucha gente decidi� emigrar entonces, pese a que varios pueblos de por aqu� fueron fundados por canarios", a�ade el presidente del Hogar Canario."Actualmente son m�s de 2.000 los canarios residentes en La Guaira, lo sabemos por la ley de memoria. En 1999 hab�a una cifra similar", contrasta Le�n. Ambos dirigentes de colectivos emigrantes se mantienen en contacto constante con las autoridades espa�olas. "Han hecho una comunicaci�n permanente para saber de todos. El director de Acci�n Exterior sabe lo que estamos pasando los canarios y la magnitud de lo ocurrido", concluye Le�n.











