Apartar las pantallas, desarrollar habilidades manuales, agotarse jugando en la playa o bajo la sombra de una higuera, combinar tejidos y sorprender con accesorios, hacer una lectura reposada, disfrutar alrededor de la mesa o repensar la decoración de una estancia. Ideas y objetos para alargar a tope de la época estival, sin perder la curiosidad en ningún momento.La ilustradora romana Chiachiarissima ha creado unas láminas con su particular tarot para SANTOMANIFIESTO.Las palas de playa, uno de los juegos estivales por excelencia, de HERMÈS y con diseño de Nigel Peake.A rayas y de colores pastel, flotadores de INTEX, en EL CORTE INGLÉS.Pareo con mezcla de estampado de inspiración geométrica y vegetal de PRADA.En los días de excursión, barbacoa ahumadora de cámping de CREATE y LEFTIES HOME.Descansar es uno de los grandes placeres estivales. Tumbona de haya y estampado Arabesque de la cápsula Dioriviera de DIOR.Jarra con cactus diseñada por Alessandra Baldereschi para ICHENDORF.CASHFANA combina papayas de cerámica y cuentas de cristal en un collar que grita vacaciones.Lámpara de metal táctil con luz led para lecturas veraniegas, de MANGO HOME.Para refrescarse, copa de cóctel en forma de caballito de mar de LES-OTTOMANS.JONATHAN ADLER invita a practicar el backgammon con su juego Copenhagen.¿Una partida de cartas? Las barajas de Modiano, en una colaboración con BOTTEGA VENETA.La firma de escritorio suiza CARAN D’ACHE colabora con el diseñador Germanier en este bolígrafo.La rueda del año, de ERRATA NATURAE, ayuda a descubrir hierbas, cultivos, recetas y equinoccios.Para conservar las memorias veraniegas, este cuaderno de Rifle Paper Co., en LIKELY.Entretenerse en el jardín es una opción, con las herramientas Lärkar de IKEA.Esta bruma corporal perfumada de DIPTYQUE huele a citronela y geranio y sirve para ahuyentar a los insectos.
Objetos especiales para exprimir el verano y cultivar nuevas aficiones
Más tiempo libre y muchísimas aventuras por delante: descubrir nuevos juegos y sabores, escribir a diario, aprender secretos botánicos, practicar deportes o, simplemente, saber disfrutar del ‘dolce far niente’














