Existe algo casi ritual, casi ancestral. Llega el calor y, de repente, los escaparates y los v�deos de Instagram y TikTok empiezan a poblarse con todo tipo de accesorios realizados en materiales naturales que, a pesar de su procedencia r�stica y humilde, evocan una sofisticaci�n comedida y agradecida.
Texturas como el esparto, la palma o la rafia parecen aliarse con las largas horas de luz, el calor, la brisa del mar y el ansiado estilo de vida slow. Aunque solo sea durante unas semanas o unos d�as. Una moda que, a pesar de que resulta novedosa cada verano, no deja de ser profundamente conservadora. Y eso, lejos de ser una contradicci�n, es exactamente lo que la hace interesante.Nostalgia t�ctil y el lujo de lo imperfectoPARFOISPero �por qu� nos siguen enganchando tanto este tipo de accesorios tan previsibles? �Qu� tienen la rafia, el esparto, el mimbre o la palma que ning�n otro material consigue ofrecer?Seg�n la sociolog�a del consumo, tiene que ver con el hartazgo del mundo digital, la IA y la perfecci�n de las pantallas. Frente a esa uniformidad lisa y fr�a, los materiales naturales ofrecen algo que los algoritmos no pueden crear: la imperfecci�n con alma. Cada trenza de esparto es distinta y �nica; cada capazo tiene su propio gesto. Todo se trabaja de forma artesanal, o casi, y hay algo en ello que, sin darnos cuenta, nos resulta profundamente humano y atractivo. Nos ofrece refugio.El �xito a�o tras a�o de estos accesorios hand-made tiene tambi�n que ver con la material culture: la idea de que los objetos que elegimos no son neutros, sino que se vinculan con nuestros valores, identidades y deseos. Elegir un bolso de rafia en lugar de uno de piel o nailon, por poner un par de ejemplos, no esconde solo una decisi�n est�tica. Se trata tambi�n de una declaraci�n de intenciones sobre el tipo de relaci�n que queremos establecer con el tiempo, con la artesan�a y, al fin y al cabo, con el origen de las cosas. Una reflexi�n cada vez m�s necesaria y urgente, tambi�n, en el mundo de la moda.De Yves Saint Laurent y Casta�er al cesto de Jane Birkin o el de Alexa Chung: un complemento que trasciende �pocasEl verano tiene una funci�n clara: es el tiempo del descanso y del par�ntesis. De las vacaciones. De caminar descalza o, al menos, con los pies al aire luciendo sandalias y alpargatas. De llevar menos. De vivir y sentir m�s. En ese contexto, los accesorios naturales funcionan como marcadores de un estado de �nimo m�s que de un estado de la moda. No se llevan solo porque est�n en las revistas, en TikTok o en los escaparates. Se llevan tambi�n porque materializan algo que se desea sentir.Por eso, no es casualidad que este tipo de complementos trasciendan al tiempo y las tendencias, manteni�ndose como protagonistas de las vacaciones mediterr�neas m�s felices de las mujeres con m�s estilo. Lucirlos supone, de alg�n modo, evocar el est�o y sus maravillas. La dolce vita. Actrices como la recordada Jane Birkin y su cesto r�gido de mimbre, o Brigitte Bardot y sus pamelas XL (replicadas recientemente por Jacquemus) hicieron mucho por convertir estos capaces de rafia en parte imprescindible de sus looks.PARFOISAdem�s, un joven y pionero Yves Saint Laurent fue clave para la fama de estos accesorios cuando, a principios de los a�os 70, coincidi� con Lorenzo Casta�er, miembro de la famosa saga de alpargateros catalanes. Fascinado por sus dise�os, el genial couturier franc�s le pidi� al espa�ol que creara varios modelos de alpargatas para el desfile de su colecci�n P/V 1971 presentada en Par�s. Algo nunca visto hasta entonces y que, por supuesto, fue todo un �xito.Los a�os 70 fueron tambi�n los del origen de la moda Adlib de Ibiza, popularizada internacionalmente por la princesa yugoslava Smilja Mihailovitch y caracterizada por looks de prendas artesanales, fluidas y de color blanco, acompa�adas de alpargatas o espadrilles y cestos de todo tipo. La m�xima de esta versi�n ibicenca del movimiento hippy era: "Viste como quieras, pero con estilo".En la actualidad, las alpargatas y los cestos —que transformaron en algo cool celebridades como Sienna Miller o Alexa Chung, ambas herederas de ese estilo boho que triunf� en los a�os 60 y 70— triunfan hasta en Hollywood. Y royals como Kate Middleton, M�xima de Holanda o la Reina Letizia y sus hijas, Leonor y Sof�a, adoran este calzado para sus looks estivales.Lujo y rafia: un mix de pasarelaDurante a�os, y a pesar del �xito de las alpargatas couture que cre� Yves Saint Laurent con Casta�er en la d�cada de los 70, las alpargatas y los bolsos tipo capazo no eran habituales en las colecciones de las grandes firmas de moda. Hasta que, en 2007, Stella McCartney dise�� unas sandalias creadas �ntegramente en rafia que marcaron el regreso a lo grande de este material tan humilde, artesanal y, a la vez, sensorial y nost�lgico.PARFOISA partir de ah�, rara es la firma que no ha incluido en sus colecciones veraniegas estos accesorios, incluidos zapateros de estilo sofisticado y ultrasexi como Christian Louboutin, que con su actual modelo Cassiadrilla logra un h�brido perfecto entre el stiletto caracter�stico de la casa y el calzado tradicional en esparto.NEKANEOtras firmas que han elevado sombreros, bolsos y zapatos en fibras vegetales naturales a la categor�a de lujo son la ya mencionada Jacquemus, Chanel, Chlo�, Loewe, Altuzarra, Tory Burch o Zimmermann. Sin olvidarnos de decenas de marcas espa�olas como Bo�ret, Nekane, Zahati, Toni Pons o Macarena Shoes que son, por cierto, las preferidas de la Reina Letizia.










