Noticia Exclusivo suscriptores Expertos coinciden en que se deberá priorizar la eficiencia del sistema, fortalecer la articulación y recuperar la confianza en la justicia.A nivel nacional, el hacinamiento es de 50,1 %, pero hay cárceles en las que llega al 200 %. Foto: Archivo EL TIEMPOPERIODISTA JUDICIAL28.06.2026 23:01 Actualizado: 28.06.2026 23:01
Con un índice de congestión judicial que roza el 50 %, según cifras de la Corporación Excelencia en la Justicia, una relación fracturada con las altas cortes y tensiones en la cooperación judicial con Estados Unidos por las gabelas de la ‘paz total’, el aumento de los narcocultivos y el freno a las extradiciones, el Ministerio de Justicia tendrá retos urgentes durante el próximo cuatrienio.La independencia judicial, el presupuesto de la Rama Judicial y la reactivación de las extradiciones que ya cuentan con concepto favorable de la Corte Suprema de Justicia fueron algunos de los temas que abordó el presidente electo, Abelardo de la Espriella, con los presidentes de las altas cortes durante su visita informal al Palacio de Justicia, el primer acto que cumplió tras recibir la credencial del CNE como mandatario.Esos asuntos, según distintas voces del aparato judicial, deberían ocupar los primeros renglones de la hoja de ruta del nuevo Gobierno, junto con la atención a la crisis del sistema penitenciario, una de las principales banderas de campaña de De la Espriella.Aunque lidera las extradiciones, Petro tiene frenadas las de cabecillas negociadores de paz. Foto:ArchivoPara el exprocurador Carlos Arrieta, el próximo gobierno debe concentrar sus esfuerzos en combatir con mayor contundencia la corrupción, la delincuencia común y el narcotráfico. En su concepto, más que una nueva reforma a la justicia, el país necesita una justicia más eficiente y mejor articulada.Arrieta planteó fortalecer el trabajo conjunto entre la Fiscalía y la Procuraduría, hacer ajustes a algunos códigos y agilizar los procedimientos penales para mejorar la respuesta frente a la criminalidad. También consideró necesario revisar las restricciones que, a su juicio, dejó la política de 'paz total' y que han dificultado la persecución de estructuras criminales.El penalista Fabio Humar coincide en que la paquidermia del sistema judicial es uno de los principales problemas que deberá enfrentar el próximo gobierno, pues, en su criterio, “termina alejando a los ciudadanos de los jueces para resolver sus conflictos y abre espacio para que muchos opten por la violencia”.Según la Corporación Excelencia a la Justicia, la congestión judicial sobrepasa el 50 %. Foto:Prensa PaloquemaoA su juicio, el próximo presidente y su ministro de Justicia tendrán que concentrar sus esfuerzos en crear más juzgados, fortalecer la Fiscalía con más fiscales e investigadores y hacer ajustes a los códigos para agilizar los procesos.También consideró prioritario acelerar las investigaciones por corrupción, especialmente las de mayor impacto, para que la ciudadanía recupere la confianza en la justicia.Sara Valentina Quevedo - Redacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







