Entre los mayores de 50 años, es bastante frecuente despertarse varias veces durante la noche para ir al baño y orinar. Si esto ocurre de manera regular puede ser un síntoma de varias enfermedades como infecciones urinarias, problemas de la vejiga, diabetes, insuficiencia cardíaca o efectos secundarios de medicamentos.Es verdad que tomar mucho líquido durante la cena, tomar café antes de irse a dormir o padecer de trastornos del sueño pueden influir en esta necesidad. Pero, como dijimos, es posible que sea un síntoma de que algo no anda bien en el organismo.Qué es la nocturia y por qué puede ser una señal de alarmaEntonces, la llamada nocturia, si es frecuente, requiere consultar a un especialista para identificar la causa y recibir el tratamiento adecuado. La cuestión es saber cuántas veces es normal y cuántas no.La nutricionista María de los Ángeles García, mucho más conocida como "Boticaria" García en las redes sociales, dio la respuesta en el programa Zapeando, que emite la cadena de televisión española La Sexta.Entonces explicó: “La necesidad frecuente de orinar por la noche que interrumpe el sueño se considera anormal cuando hay que levantarse dos o tres veces”. Pero agregó: “Ir al baño para hacer pis por la noche no es perjudicial si luego te vuelves a dormir”. Para la experta, la cosa cambia cuando una persona se levanta varias veces.“Cuando uno se levanta de madrugada a orinar, el cuerpo se activa, se cambia de postura y se vacía la vejiga que indica al cerebro que la urgencia ya está resuelta”, detalla.Entre los problemas que acarrea la nocturia, según García figuran: “Alteración del sueño, fatiga, dificultad para concentrarse, cambios en el estado de ánimo y al rendimiento diario”.A esto agrega que hay más riesgo de sufrir caídas, especialmente en personas mayores. Y que también aumenta la probabilidad de accidentes domésticos, fracturas y puede ser un indicador de otros problemas de salud, como los mencionados.“También sería consecuencia de problemas de próstata en hombres, las mujeres en el embarazo, haber tomado ciertos medicamentos diuréticos, sufrir trastornos del sueño como la apnea o, simplemente, la edad. La hormona vasopresina actúa en los riñones para que por las noches se produzca menos orina durante la noche. En las personas mayores, esta hormona se distrae, se llena y por eso entran más ganas de ir al baño”, añade la experta.
Boticaria García, nutricionista: ''La necesidad frecuente de orinar por la noche se considera anormal cuando hay que levantarse dos o tres veces y se asocia a una disminución de la calidad de vida''
La divulgadora científica abordó un tema cada vez más recurrente en adultos de más de 50 años.








