Seguramente, en algún momento, se ha despertado por la noche para ir al baño. El embarazo, beber demasiada agua antes de acostarse o ciertas afecciones que tienden a ser más comunes con la edad pueden hacer que las visitas nocturnas al baño sean más frecuentes.

En general, despertarse ocasionalmente por la noche con ganas de orinar, lo que se conoce como nicturia, no suele ser un problema. Sin embargo, si ocurre con frecuencia más de dos veces por noche o interfiere con el sueño, los médicos podrían recomendar cambios sencillos en el estilo de vida o, si fuera necesario, medicamentos.

“La necesidad de consultar a un médico depende en gran medida de la gravedad de la molestia”, afirmó Jeffrey P. Weiss, profesor y jefe del departamento de urología de la Universidad de Ciencias de la Salud SUNY Downstate, quien lleva 30 años estudiando la nicturia. En otras palabras, si ocurre con la suficiente frecuencia como para resultar molesto, quizás sea hora de hacerse una revisión médica.

¿Quiénes padecen nicturia y por qué?

La nicturia es común y afecta a aproximadamente a uno de cada tres adultos mayores de 30 años. Su prevalencia aumenta con la edad, llegando hasta el 60 por ciento de las personas mayores a padecerla, según un estudio ampliamente citado.