Estoy a mitad de mi sesión de natación de una hora cuando me doy cuenta: tengo muchísimas ganas de orinar. Siempre me pasa. No sirve de nada reducir mi café matutino ni ir al baño antes. A mi vejiga le da igual.

¿Por qué ocurre esto? “Es una respuesta fisiológica normal del cuerpo al sumergirse en el agua”, explica el doctor Stavros Kavouras, vicedecano, profesor de nutrición y director del Laboratorio de Ciencias de la Hidratación de la Universidad Estatal de Arizona. Y no me pasa solo a mí: “Es algo que les ocurre a todos los nadadores”.

Esto es lo que dicen los expertos sobre esa inexplicable necesidad de orinar cuando estamos rodeados de agua.

¿Qué provoca las ganas de orinar cuando estamos en el agua?

Esa necesidad imperiosa y repentina de orinar cuando estamos en el agua se debe a un proceso llamado diuresis por inmersión.