Fernando Sanz | Valladolid (EFE).- Medina de Pomar, un municipio de más de 6.000 habitantes en la comarca burgalesa de Las Merindades, se ha teñido de arcoíris este fin de semana para reivindicar la fiesta del Orgullo y romper los prejuicios que aún existen en el medio rural.Una celebración más allá de los actos de las grandes ciudades de Castilla y León, una de las pocas autonomías que -junto al Principado de Asturias, cuya norma sigue en tramitación- carece de una ley LGTBIQ+ propia.
«Sí, en el medio rural persisten (los prejuicios), no te señalan por la calle, pero aún hay miradas incómodas», explica a EFE la concejala de Igualdad del municipio, Verónica Ortega, que destaca el apoyo social y de la hostelería del municipio a estos actos.
Sin embargo, Ortega reconoce que todavía tiene que lidiar con comentarios que pretenden «minimizar o ridiculizar» esta celebración, lo que a su juicio confirman aún más la necesidad de rememorar los disturbios de Stonewall, el 28 de junio de 1969, fecha elegida para celebrar el Día del Orgullo LGTBIQ+.
En este año, el municipio burgalés ha acogido conciertos, talleres de concienciación y pasacalles, y este domingo, culmina su programación con una visita guiada a la exposición con temática LGTBI, ‘Affectus’, en el Museo Histórico de Las Merindades, del artista brasileño afincado en el municipio Daniel Jaén y con la lectura de un manifiesto.














