Superado el primer semestre, los inversores aceleran el ajuste de carteras ante una segunda mitad del año en la que la inflación, las expectativas de tipos, la normalización en el estrecho de Ormuz y la creciente volatilidad que rodea a la tecnología seguirán marcando el pulso. La calma que los gestores anticipaban para 2026 saltó por los aires con una crisis energética inédita, cuyas consecuencias los mercados aún digieren.Más allá del alivio que aporta el acuerdo provisional entre EE UU e Irán, se da por descontado el golpe inflacionista. Con los tipos en ascenso, un viento en contra que complica nuevos avances, el foco se desplaza hacia los resultados empresariales. Ignacio Cantos, director de inversiones de Atl Capital, mantiene un optimismo prudente: confía en una mejora de beneficios si se normaliza el Estrecho. El experto ve excesivas las expectativas de hasta tres subidas de tipos en EE UU que los inversores han llegado a descontar. “Si se materializasen, la economía colapsaría y las Bolsas, entonces sí, caerían”, afirma.Ahora que las tendencias que han sostenido al mercado —como unos bajos tipos de interés— empiezan a resquebrajarse y la tecnología lanza señales de burbuja, los gestores apuestan por diversificar. De cara a los próximos meses, priorizan valores de perfil defensivo y con alto dividendo, como las eléctricas y la banca, y sectores castigados en los últimos meses, como el lujo y el turismo. Aunque no hay temor a una corrección drástica, Natalia Aguirre, directora de estrategia de Renta 4, advierte que la volatilidad seguirá al alza. NaturgyLos esfuerzos de Naturgy por ganar atractivo entre los inversores empiezan a dar sus frutos. Además de su inclusión en los índices de la familia MSCI el pasado noviembre, las colocaciones de autocartera y la salida de CVC del accionariado han permitido a la compañía elevar su free float (porcentaje de acciones disponibles para su libre negociación en Bolsa) del 10% a un máximo histórico del 46%. La liquidez ha dejado de ser un lastre y los gestores vuelven a centrarse en sus fundamentales.Es el caso de Goldman Sachs, cuyos analistas decidieron en mayo incorporar a la gasista española a su lista de valores preferidos en Europa. “El consenso infravalora el potencial alcista de la división de gestión de energía —que aporta el 10% del ebitda— derivado de las disrupciones en Oriente Próximo, lo que debería situar el beneficio neto en 2026 un 8% por encima de las estimaciones de Bloomberg (2.034,7 millones)”, señala el banco en una nota. Aunque la compañía suele cubrir la mayor parte de sus ventas con varios años de antelación, mantiene una exposición al mercado al contado de entre el 15% y el 25%. Esto le permite beneficiarse del entorno actual de precios del gas natural que, pese a la moderación de las últimas sesiones —desde los máximos anuales acumula una corrección superior al 32%—, aún registra un avance cercano al 48% en lo que va de año. “Esperamos unos resultados semestrales positivos y una revisión al alza de las previsiones”, añade Víctor Peiro, director de análisis de GVC Gaesco.Más allá de estos factores coyunturales, los expertos destacan el giro estratégico hacia un mayor crecimiento, asentado en un endeudamiento de 7.000 millones de euros, y por oportunidades en áreas estructurales como la electricidad en Europa Occidental y Estados Unidos. A ello se suma una rentabilidad por dividendo del 6,4% y una cotización con descuento frente a su media histórica (5%) y al sector (15%), según Bank of America.BancosTras tres ejercicios consecutivos al alza, en los que la banca europea se ha revalorizado un 153% y ha encadenado récords de beneficio, el potencial parece más limitado. Aun así, los gestores mantienen el optimismo y consideran que el entorno de tipos — el BCE ha efectuado el primer incremento desde 2023— sigue siendo favorable. Superado el ciclo de subidas generalizadas, el mercado entra en una fase más exigente, con avances más moderados y una selección mucho más fina.Entre sus opciones preferidas, Joaquín Ferrer, director de renta variable de Mutuactivos, apuesta por Unicredit, presente en fondos como Mutuafondo Dividendo o Marconi. El gestor defiende que el banco italiano combina tres factores: exposición a un sector en crecimiento con márgenes al alza por la consolidación; un equipo gestor de prestigio —liderado por Andrea Orcel—; y potencial tanto orgánico (ganar cuota en Italia) como inorgánico, con cerca del 40% de Commerzbank.Frente a la apuesta italiana, los analistas de Goldman Sachs se decantan por el BBVA. “Unos tipos más altos deberían seguir siendo positivos para los bancos, y entre ellos preferimos el BBVA”, señalan. Los expertos de Bankinter destacan que los resultados del primer trimestre del BBVA confirmaron la mejora de métricas clave — crédito, la eficiencia y el capital— y sitúan su rentabilidad sobre fondos propios (ROTE) entre las más elevadas de Europa (21,7% a cierre de 2025, frente al 19,3%). Ignacio Cantos, director de inversiones de ATL Capital, admite que el Santander presenta una valoración más atractiva, pero sigue prefiriendo al BBVA por su mayor eficiencia y consistencia operativa, pese al reciente impulso bursátil de su rival.El banco presidido por Ana Botín atraviesa un momento especialmente favorable, tras consolidarse durante varias jornadas como la compañía más valiosa del Ibex 35, por delante de Inditex, algo que no sucedía desde 2018. Natalia Aguirre, directora de estrategia de Renta 4, comparte este optimismo y subraya que, pese a cotizar a múltiplos exigentes, el crecimiento y los ahorros de costes respaldan la valoración del Santander. “La transformación del banco continúa materializándose, como se ha visto en el primer trimestre”, apunta. La experta confía en que la diversificación y una gestión prudente permitan alcanzar los objetivos de 2028, apoyados además por una atractiva política de dividendos.EléctricasEn un entorno de elevada volatilidad, las cotizadas con ingresos recurrentes y una atractiva rentabilidad por dividendo ganan protagonismo. Dentro de este grupo, las utilities destacan como el mejor exponente, con una demanda que no depende del ciclo en gran medida.Más allá de este perfil defensivo, Alfonso de Gregorio, director de inversiones de Finaccess Value, opina que compañías como Iberdrola permiten posicionarse en la temática de la inteligencia artificial con menor riesgo y valoraciones más moderadas. El desarrollo de los modelos de IA no solo requiere chips y capacidad de procesamiento, sino también una creciente demanda de energía, lo que sitúa a las eléctricas como un eslabón clave. Junto a las promesas de beneficios futuros, el gestor destaca que el 84% del ebitda de la eléctrica española procede de países desarrollados, lo que ofrece protección frente a posibles cambios regulatorios.Este enfoque es compartido por Barclays, que ha elevado su recomendación para Iberdrola a sobreponderar. “Tres vientos de cola estructurales brindan una oportunidad de crecimiento única en una generación”, destacan, aludiendo a la transición energética, la inteligencia artificial y la seguridad de suministro.Sin abandonar el sector de las eléctricas, pero fuera del mercado español, los gestores de Mutuactivos se decantan por la alemana RWE. “Está bien posicionada para capitalizar el crecimiento del consumo eléctrico ligado a la IA”, destaca Ferrer. Según la gestora, la compañía presenta un perfil diversificado (44% del resultado en Europa Continental, 33% en EE UU y 23% en Reino Unido), lo que, unido al repunte de la demanda, debería traducirse en un crecimiento anual del beneficio cercano al 13% entre 2026 y 2031.Fluidra“Por primera vez desde 2022 vemos un potencial de revalorización que nos da el confort suficiente para recomendar comprar acciones”, señalan los analistas de Renta 4, que mantienen su recomendación en sobreponderar. La caída desde los máximos de febrero (‑27,6%) refleja, en su opinión, un exceso de pesimismo por parte del mercado. “Aunque todavía es pronto para medir el impacto del conflicto en la economía —en el crecimiento, el consumo o los tipos de interés— y en los resultados de la compañía, descartamos un escenario extremo mantenido en el tiempo”, matizan. El optimismo es compartido por Peiro, que espera que el valor recupere terreno en la segunda mitad del año. A pesar del repunte de la inflación en los últimos meses, el experto destaca que el gasto de las familias estadounidenses —clave para su negocio— sigue resistiendo. Más allá de los vaivenes bursátiles, los analistas subrayan que la compañía mantiene su posición como líder mundial en el sector de las piscinas, un negocio menos expuesto al ciclo económico y con un crecimiento sostenido a largo plazo, en torno al 5% anual.IndraEn los últimos meses, el sector de la defensa ha vuelto a acaparar titulares, aunque con un tono distinto. Si antes los planes de rearme impulsaban las cotizaciones, ahora las decepciones industriales han provocado correcciones. La cancelación del proyecto naval en Alemania y los problemas del caza europeo han lastrado al sector. El pasado miércoles, Rheinmetall se desplomó más de un 18% tras conocerse que el Ministerio de Defensa alemán no seguirá adelante con la construcción de seis fragatas tipo F126, un contrato valorado en unos 12.000 millones de euros.Pese a estos contratiempos, Alfonso de Gregorio defiende que la inversión en defensa seguirá siendo una tendencia estructural, especialmente si Europa aspira a reforzar su autonomía estratégica. Entre sus apuestas figura Indra, también incluida por Renta 4 en su cartera de “los cinco grandes”.Los analistas de Renta 4 subrayan que el aumento del gasto en defensa en España y la OTAN, junto con su papel como “campeón nacional”, anticipan un cambio de paradigma. “Ha reforzado su posición en el negocio espacial (Hispasat, Hisdesat, Deimos) y en inteligencia artificial con IndraMind, con visibilidad gracias a contratos por casi 6.800 millones”, destaca Aguirre. La experta añade que “recuperar la estabilidad en la gestión es clave”. En este contexto, la compañía avanza para la creación de un campeón nacional en defensa tras el reciente acuerdo con Santa Bárbara para crear una empresa conjunta orientada a grandes contratos militares. Aena Al margen de la energía y de las expectativas de tipos más altos, el impacto de la guerra en los mercados ha sido, por ahora, limitado. Ni siquiera el turismo —en teoría el sector más expuesto— ha sufrido: avanza más de un 8% desde el inicio de los ataques.Algunas cotizadas como Aena, no obstante, han moderado su comportamiento en Bolsa, con subidas de apenas el 2% en los últimos cuatro meses, aunque mantienen sólidos fundamentales. Los analistas de EDM la sitúan entre sus valores preferidos. “El contexto geopolítico podría incluso favorecer la redirección de flujos turísticos hacia Europa”, señala Beatriz López.A este potencial efecto desplazamiento de la demanda se suma un importante catalizador regulatorio: la aprobación del nuevo marco DORA III, prevista para la segunda mitad del año. El plan incluye inversiones cercanas a los 13.000 millones para ampliar capacidad y reforzar la red aeroportuaria, lo que debería impulsar el crecimiento del grupo en los próximos años.LVMHA comienzos de año, una de las apuestas más recurrentes entre los gestores era el sector del lujo. El estallido de la guerra en Oriente Próximo truncó esas expectativas y devolvió al sector a niveles cercanos a los mínimos de 2022. Sin embargo, a medida que la situación se estabiliza y la actividad regresa gradualmente a los aeropuertos de la región —una fuente clave de demanda—, las compañías de lujo han recuperado posiciones, con avances superiores al 7% desde los mínimos de marzo. Josep Prats, gestor de Abante European Quality, mantiene su convicción y refuerza su apuesta por compañías como LVMH. “El sector ha registrado un comportamiento negativo y acumula caídas en precio, pero esperamos que en un par de trimestres vuelva a mostrar crecimientos positivos en las ventas”, señala. El gestor defiende que existen fundamentos estructurales sólidos para sostener el crecimiento del negocio: la clase media-alta —principal público objetivo— continúa expandiéndose y la base de clientes del lujo es cada vez más amplia.Ignacio Cantos cree que LVMH cotiza con un descuento que puede interpretarse como una oportunidad de entrada a valoraciones atractivas. Una visión que parece compartir el consenso de Bloomberg: desde abril, la compañía francesa no cuenta con recomendaciones de venta. El 65,7% de los analistas aconseja comprar, mientras que el 34,3% restante opta por mantener posiciones, sin aumentar exposición.