La polémica no es nueva. La Fórmula 1 convive desde hace años con decisiones controvertidas. Pero desde el Gran Premio de Mónaco las críticas a la FIA se acumulan. Primero, por el error que terminó devolviéndole un podio a Pierre Gasly y a Alpine. Después, por el punto de superlicencia que recibió Franco Colapinto en Barcelona por una doble bandera amarilla. Y ahora, porque en Austria George Russell conservó la pole sin siquiera ser investigado, pese a que había bandera amarilla en pista por el accidente de Max Verstappen.El reglamento de la FIA, y que repiten los comisarios deportivos ante cada sanción, habla de "disminuir la velocidad de manera perceptible en el sector de bandera amarilla correspondiente". Lo escribieron en el documento 62 del GP de Barcelona-Cataluña que sancionó a Franco Colapinto con 10 segundos y un punto en su superlicencia, pero no lo consideraron en la pole del Gran Premio de Austria, donde George Russell hizo su mejor tiempo pese a que delante de él se había despistado Max Verstappen y generado esas luces amarillas que se encendieron cuando el inglés transitaba por el último sector del Red Bull Ring."Levanté muchísimo el pie. La vuelta fue increíble, no sé de dónde salió", dijo con una amplia sonrisa el poleman, que apenas perdió unas milésimas en el último sector (su récord personal era de 20.042 y fue de 20.049 en esa última vuelta de Q3). En la comunicación por radio con el pitwall, cuando cerraba un giro que aún no sabía si era de pole, había hecho foco en que había realizado "una buena levantada en la última curva" y que había perdido "más de una décima", consciente quizás de que los comisarios escuchan esas conversaciones.— SportsCenter (@SC_ESPN) June 27, 2026