Durante mucho tiempo, la salud digestiva fue un tema que aparecía únicamente en nuestro radar ante un malestar y, muchas veces, quedaba restringido al consultorio médico. Hoy esa realidad cambió. Cada vez más personas comprenden que el bienestar digestivo influye en cómo nos sentimos día a día y juega un papel clave en el funcionamiento del sistema inmune y el metabolismo. Los consumidores están cada vez más informados, hacen preguntas, leen etiquetas, buscan respaldo científico y entienden que la alimentación puede tener un impacto concreto en su bienestar. Un estudio del Instituto Francés de Opinión Pública (IFOP) reveló que el 85% de los argentinos conoce qué es la microbiota intestinal y que el 66% ya incorpora hábitos para cuidarla, principalmente a través de sus hábitos alimentarios. Además, tres de cada cuatro personas hablan con naturalidad sobre digestión y confort digestivo, una señal de que la salud intestinal empezó a perder su carácter de tabú para convertirse en parte de una conversación cotidiana sobre bienestar.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.