Cataluña empezó a contar los millones de personas que vivían en su territorio en 1987, cuando el expresident Jordi Pujol impulsó aquella campaña publicitaria que rezaba "Som 6 milions". Bromas aparte, ese mismo eslogan se aplica hoy día con dos millones más en la cuenta y con un modelo económico que en las últimas dos décadas le ha quitado peso a la industria -del 22% al 19,1% del valor añadido bruto según datos de Idescat- para dárselo a los servicios, que han pasado del 65,7% a ser tres cuartas partes del VAB catalán.

Barcelona: el motor económico

Barcelona, como es de esperar, es donde se concentra el principal motor económico de Cataluña debido a que representó el 73,9% del PIB total en 2023 (últimos datos desagregados disponibles), una dinámica que se ha mantenido así en los últimos 20 años: nunca por encima del 75,3% y nunca por debajo del 73,5%. La provincia ha experimentado un incremento del 15% desde 2006, al pasar de los 5.212.783 de habitantes hasta los 6.017.087 en 2026. Una cifra que pese a ser la mayor en términos absolutos, es la más baja porcentualmente al compararla con el resto de provincias.

Si se hace la división per cápita, cada habitante de la capital catalana produjo un total de 36,1 euros en el último año, con la comarca del Barcelonés -que incluye la ciudad de Barcelona- como la que más generó en esta cuenta. La tasa de paro de la provincia en el tercer trimestre de 2023, por su parte, se sitúa solo un punto porcentual y medio por encima del mismo periodo de 2008, lo que muestra una recuperación prácticamente total de la Gran Recesión que impactó en todo el mundo ese año y que llegó a elevar la tasa hasta el 24,3% en la provincia en 2013.