Las políticas de rearme en Europa han sido presentadas a la opinión pública como la última de las opciones, como si tras intentarlo todo, se vieran forzados a emprender el proceso de militarización propuesto. Pero debemos saber que no ha sido una improvisación, sino que es el resultado de un trabajo constante y minucioso llevado a cabo por numerosos agentes políticos, empresariales, fundaciones, asociaciones y think tanks desde hace más de dos décadas para convencer a los diferentes gobiernos europeos, de la necesidad del rearme de la UE.
Empecemos por el principio, la acción de influir en quienes toman las decisiones políticas recibe el nombre de lobby o cabildeo. El Registro de Transparencia de la Unión Europea, un portal donde se pueden consultar todas las empresas y entidades que oficialmente desarrollan actividades de lobby en la política europea, recoge un total de 17.430 entidades registradas. En el nuevo capítulo del podcast Donde callan las armas, Rearme S.A., el negocio de la militarización europea, analizamos esta cuestión y hemos visto que la mayoría proceden de los países de mayor tamaño, como Alemania, Francia, Italia y España. De forma significativa, Estados Unidos ocupa el quinto lugar en número de lobbistas en la UE con 889 entidades registradas, mientras que Israel cuenta con 17.






