El rearme de Europa es una tendencia que ya viene consolidándose desde la guerra de Ucrania. Cuando las tropas de Rusia empezaron a adentrarse en las planicies cercanas a Kiev, todas las alertas saltaron en las capitales del Viejo Continente. El mundo de seguridad garantizada donde todos disfrutaban del dividendo de la paz había terminado. Desde entonces, los países se han encomendado a enormes planes de gasto para modernizar sus ejércitos.Si bien Ucrania fue el punto de salida, el segundo mandato de Trump y su gran presión sobre la OTAN fue el otro catalizador, provocando conflictos diplomáticos con algunos países europeos como Alemania o España. La lógica de Washington es que EEUU está pagando la fiesta de la Alianza y sus socios disfrutan de un gasto excesivo de su valedor al otro lado del Atlántico. Sin embargo, un golpe inesperado podría provocar un efecto aterrador en los mercados norteamericanos. Algunos analistas dicen que el fin del dividendo de la paz tiene como principal perjudicado a EEUU, que no ha medido correctamente los beneficios que obtenía de este equilibrio construido durante décadas.
La estabilidad y paz de la que ha disfrutado Europa ha permitido que el continente se convierta en una gran 'máquina de ahorro'. Básicamente, los países de la región producen más de lo que consumen y generan. Esto ha provocado que la tasa de ahorro de Europa, según los datos más recientes de Eurostat, esté en el 13,6% de media con uno de los países menos ahorradores como España en el 11,94% y Alemania en el 19,17%. Por contra, Estados Unidos apenas se anota un ahorro del 3,6%.












