Las transferencias de armas de EE UU y los países europeos hacen crecer este comercio un 9,2%. La mitad del material militar que adquiere el Viejo Continente es ‘made in USA’. España se mantiene entre los 10 mayores exportadores del mundo

Europa ha tocado a rebato. Más allá de la retórica, del clima de alerta militar creado por Rusia y la inestabilidad creciente en el vecino Oriente Próximo, la contabilidad muestra un esfuerzo real por alimentar los arsenales europeos. Según el último balance sobre transferencias de armamento hecho público este lunes por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (Sipri, en sus siglas en inglés), los países europeos han triplicado las compras de armas en los últimos cinco años (2021-2025). El Viejo Continente lidera la clasificación de importadores, con el socio estadounidense como principal suministrador (38% de sus ventas). Entre los dos aliados, Europa y Estados Unidos, el comercio de armamento se ha disparado en el último lustro un 9,2%, tras casi una década estable o con ligeros retrocesos. España se mantiene entre los 10 mayores vendedores de armas del mundo, aunque cae un puesto, superada por Corea del Sur.

Las gráficas del Sipri, centro de análisis con sede en la capital sueca, muestran una clara evolución al alza de la compraventa de armamento pesado, el que tira de las cuentas hacia arriba: aviones de combate, barcos de guerra, lanzaderas de misiles tierra-aire, tanques y vehículos militares, artillería. El centro de análisis registra contratos en ejecución, pero según los datos ya recogidos de operaciones en curso, la tendencia se mantendrá. Una buena piedra de toque será la posible compra de la India de más de un centenar de aviones Rafale al gigante francés Dassault. Una macroperación aún por cerrar que podría mover más de 30.000 millones de euros.