La gran ola de los precios ha llegado hasta la orilla de cientos de localidades costeras españolas y ha colocado el coste de los apartamentos en niveles no vistos en años. Quien busque vivienda junto al mar este verano se encontrará con un mercado muy distinto al de hace unos pocos años. El litoral ha recuperado prácticamente todo el terreno perdido tras el estallido de la burbuja y los precios avanzan a ritmos de dos dígitos. Los encarecimientos se extienden desde el Mar Menor hasta la costa cantábrica. La combinación de una oferta insuficiente y una fuerte demanda de compradores extranjeros, inversores, jubilados europeos y teletrabajadores alimenta esta nueva euforia.Los datos que maneja la tasadora Tinsa by Accumin reflejan que en términos nominales (sin tener en cuenta la inflación), el conjunto de la costa española ya se encontraba en el primer trimestre del año apenas un 1,2% por debajo del máximo del ciclo anterior, registrado en 2008. La situación, sin embargo, es desigual: mientras el litoral mediterráneo permanece un 7,9% por debajo de aquel pico y la costa norte está a un 6,2%, las islas (Baleares y Canarias) ya superan en casi un 30% los precios alcanzados durante el bum. Tal es el nivel de precios que han alcanzado algunas costas que parte de la demanda empieza a poner el foco en municipios que hasta hace pocos años permanecían fuera de su radar y donde todavía existe recorrido para los precios. En el portal inmobiliario Fotocasa constatan un cambio profundo en el perfil de la demanda de vivienda en la costa. “Muchos municipios que históricamente estaban ligados a la segunda residencia están evolucionando hacia mercados residenciales permanentes. Factores como el teletrabajo, la búsqueda de una mejor calidad de vida o la posibilidad de vivir cerca del mar durante todo el año han llevado a muchas familias a trasladar su residencia habitual a estas zonas.”, dice María Matos, directora de Estudios del portal. De hecho, los mayores encarecimientos ya no están en los sospechosos habituales, como Marbella —donde el precio se ha encarecido un 9,6% interanual hasta junio—, sino en mercados cada vez más alejados de los grandes focos tradicionales del turismo residencial: ahí los mayores incrementos alcanzan entre el 35% y más del 60% en algunos municipios costeros, según el informe de precios de junio adelantado por Fotocasa. Es el caso de Narón (60,7%), San Javier (41,8%), que refleja el resurgir residencial del entorno del Mar Menor. También de Motril (35,9%) o de Vera (35,5%), un clásico de segunda residencia que vuelve a acelerarse con fuerza. Y de Cubelles (39%), que muestra cómo la presión se extiende por municipios costeros del área metropolitana de Barcelona. La costa norte lleva años ganando compradores y eso se refleja en unos precios cada vez más altos. Fotocasa detecta fuertes subidas en municipios del norte como el mencionado Narón y Vilagarcía de Arousa (30,5%), Sanxenxo (11,9%), Laredo (15,7%), Castro-Urdiales (14%) o Noja (13,3%). “Cada vez más compradores buscan una alternativa a los destinos tradicionales del Mediterráneo atraídos por la calidad de vida, el entorno natural, un clima más templado y una menor masificación”, indica Laura Berridi, directora de Engel & Völkers Zona Norte, que señala como municipios costeros de referencia a Noja, Somo o San Vicente de la Barquera, en Cantabria, y Getxo, Zarautz u Hondarribia, en el País Vasco. Es también la falta de oferta lo que empuja los precios aquí. “El comprador encontrará precios superiores a los de hace unos años, aunque todavía existen oportunidades en zonas con mayor recorrido y en municipios menos tensionados”, añade Berridi. Pocas novedades cuando se trata de localizar los precios más altos: siguen estando en Ibiza, Mallorca y Costa del Sol. Santa Eulària des Riu se consolida como el mercado costero más caro de España, con 8.491 euros por metro cuadrado, por delante de Sant Antoni de Portmany y Calvià. No obstante, en junio ha registrado una ligera caída interanual del 0,5%, de acuerdo con Fotocasa, que también detecta bajadas puntuales en Ayamonte (-13,2%) y Oliva (-11,0%).Marbella, que vende a 5.767 euros cada metro cuadrado, no pasa de moda, sobre todo para los internacionales, que protagonizan un tercio de las transacciones en la Costa del Sol. Y “especialmente en ubicaciones de primera línea como Marbella, Estepona y Benahavís, que continúan marcando nuevos récords de precios debido a la escasez extrema de oferta. “La región sigue atrayendo a jubilados, nómadas digitales, expatriados y compradores de estilo de vida procedentes del norte de Europa y, de forma creciente, de Norteamérica”, dice Bernd Delwig, director de ventas de Engel & Völkers Marbella. Josevi Artacho, responsable de ventas de Engel & Völkers Milla de Oro, avisa: “Por debajo de 750.000 euros, la oferta en Marbella es cada vez más limitada, especialmente en zonas prime”. Entre 750.000 y 1,5 millones de euros siguen existiendo buenas oportunidades en apartamentos, adosados y ocasionalmente villas más pequeñas, sobre todo en Marbella Este, Nueva Andalucía, San Pedro, La Quinta y áreas cercanas. “Entre 1,5 y 3 millones de euros, el comprador accede a apartamentos de calidad, áticos, adosados, propiedades en zonas de golf y viviendas modernas. Entre 3 y 6 millones de euros hay una sólida selección de villas de lujo, obra nueva, áticos prime y propiedades en urbanizaciones cerradas. Y, por encima de 6 millones, el mercado sigue activo, con compradores que buscan privacidad, arquitectura singular, vistas, zonas de bienestar, seguridad y exclusividad real”, desarrolla.La compra como inversión, es decir, la que busca rentabilizarla a través del alquiler, sigue siendo fuerte en toda la costa, aunque la escalada de precios en los destinos más caros y turísticos está estrechando el margen. Por esto, los inversores que buscan una rentabilidad aún atractiva se están desplazando hacia mercados costeros más asequibles y menos exclusivos: municipios como Sueca (9,2% anual), Mazarrón (8,4%) Sagunto (8,3%), Oliva (7,3%) o Laredo (8,1%) ofrecen retornos superiores al 8%, muy por encima de los registrados en enclaves como Marbella (4%), Santa Eulària (3,3%), Calvià (4%) o Sitges (3,9%).Peso de extranjerosLa demanda por parte de extranjeros es una de las piezas clave que explica los encarecimientos —aunada a la escasez de oferta—. Compran ya una de cada cinco viviendas que se venden en España, pero en los grandes mercados de segunda residencia del litoral su peso es mucho mayor. Si hay una zona donde la influencia de la demanda internacional resulta especialmente visible es la Costa Blanca, donde protagonizan más del 40% de las operaciones. “El comprador extranjero sigue siendo un pilar fundamental en la actividad actual de compraventa de vivienda en Costa Blanca, alcanzando el mayor peso de toda España. El hecho de contar con un mayor peso de compradores extranjeros no residentes puede llevarnos a estimar un menor peso de compra por extranjeros que en 2025, pero manteniendo elevados niveles de actividad”, cree Stephan Femeijer, director de Eurojavea, que no vislumbra un “cambio de tendencia en los precios”. Además de Jávea, localidades como Moraira, Benissa Costa, Altea y Calpe mantendrán este verano una elevada demanda, especialmente en el segmento premium. Municipios como Orihuela Costa o Torrevieja continúan ofreciendo una oferta más amplia y precios algo más asequibles.El alquiler tampoco permanece ajeno a esta tendencia alcista. Al igual que ocurre con la venta, el aumento de las rentas se está extendiendo por buena parte del litoral. El alquiler vacacional y la fuerte demanda residencial están empujando al alza las rentas en los destinos más tensionados del litoral. Baleares continúa siendo el mercado más caro para alquilar. Los alquileres más elevados se localizan en Sant Josep de sa Talaia (25,56 euros por metro cuadrado), Calvià (24,64) y Santa Eulària des Riu (23,53), según Fotocasa. Sin embargo, las mayores subidas de rentas no se han producido en esos mercados, sino en Puerto Real (52,2%), Punta Umbría (32,3%), Salou (30,3%), Jávea (25,2%) o Guardamar del Segura (23,8%).