Prince, ese es su apodo militar, se ha reunido con el resto de sus seis compa�eros de agrupaci�n debajo de una arboleda. Ya han sacado los B-2 de la furgoneta. Cargan los drones (UAV) empaquetados. Como si fueran pizzas. Cada uno encajado en el armaz�n de madera con el que salen de f�brica.El equipo del Sexto Batall�n de los P�jaros de Magyar ha elegido una amplia plantaci�n agr�cola como escenario para iniciar su operativo. Son poco menos de las 20:00."El objetivo es atacar la carretera cerca de Mariupol", indica Prince. El joven de 34 a�os, un antiguo experto en finanzas, residi� durante varios a�os en Mallorca. "Buenos d�as, se�or", afirma al presentarse en un simp�tico tono espa�ol. La gorra que lleva, adornada con la t�pica figura del toro de Osborne y las letras de Espa�a, tambi�n es un gui�o a esa experiencia.Los B-2 son un perfecto ejemplo de la combinaci�n de tecnolog�a y eficacia que caracteriza al ej�rcito ucraniano. Un aparato fabricado "con una especie de pl�stico" -palabras de Prince-, propulsado con un ingenio propio de una motocicleta y capaz de cargar 10 kilos de explosivo. Los expertos estiman que su coste no excede de unos pocos miles de d�lares.Los militares los preparan para el lanzamiento cortando cinta adhesiva con los dientes, usando destornilladores y mangueras de pl�stico para rellenarlos de gasolina. Despu�s los colocan sobre una catapulta que utilizan para iniciar el vuelo.Parece un sistema rudimentario, pero esconde un concepto tan sofisticado como in�dito. El piloto maniobra desde la distancia. "Est� sentado a decenas de kil�metros, quiz�s tom�ndose un caf�. �l ser� quien dirija el dron", precisa Rubeirod, otro miembro de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados (USF), que comanda Robert Magyar Brovdi, y a las que pertenece la escuadra de Prince.Esta escena se repite, a diario, en decenas de ocasiones a lo largo del este de Ucrania. En mayo, la USF contabiliz� cerca de 4.000 acciones de este tipo. Forman parte de la llamada ofensiva de "ataques de alcance medio", que primero devast� las defensas a�reas rusas y ahora amenaza con sitiar la simb�lica Pen�nsula de Crimea, un hecho que marcar�a una hist�rica evoluci�n en la estrategia militar, que nunca asisti� a un cerco por medio de estos artilugios de bajo coste."Nuestra intenci�n es que Crimea vuelva a la madre patria", proclama Prince.Para el ex piloto, dise�ador de drones y experto en esta nueva t�ctica b�lica, Anatoliy Khrapchinskyy, elegir Crimea como objetivo tiene un enorme simbolismo tanto para su pa�s, Ucrania, como para la Rusia de Vladimir Putin. "Ah� empez� todo", dice, en referencia a la ocupaci�n que organiz� Mosc� en 2014. "Rusia se enfrenta a una guerra de agotamiento. Fue lo que pas� en Jers�n. Decidieron que era imposible mantener esas posiciones", aclara.La historia de los drones no tripuladosAl inicio de la invasi�n general rusa en 2022, Ucrania carec�a de medios militares para golpear las bases log�sticas rusas situadas a decenas o cientos de kil�metros del frente. La llegada de los cohetes procedentes de Estados Unidos y Europa, en el verano, propici� un cambio en el panorama y, gracias a sus devastadores efectos, Kiev consigui� forzar el repliegue ruso en varias zonas, especialmente en la mencionada Jers�n, en noviembre.Mosc� logr� revertir la situaci�n al interferir los sistemas de los Himars y replicar con su propia acometida a�rea, gracias a sus bombas "voladoras" KAB, proyectiles de m�s de 250 kilos.Sin embargo, a lo largo del a�o pasado la inventiva local dio paso a la aparici�n de nuevos UAV como el referido B-2 y otros m�s sofisticados como el FP-2, que permiten destruir con cerca de 100 kilos de explosivos, objetivos ubicados entre 50 y m�s de 200 kil�metros de distancia.En un breve texto escrito para resumir la historia de los ataques de medio alcance, el jefe de este proyecto en el Sexto Batall�n, que se identifica como Justo, asegura que "al principio, varios fabricantes" les llegaron a "regalar" los drones, al comprender la significaci�n que pod�a alcanzar este proyecto."Tuvimos que superar numerosos desaf�os t�cnicos. Pero el sistema comenz� a mejorar mes tras mes, a partir del pasado mes de septiembre. El primer a�o ya logramos atacar con �xito los sistemas de defensa a�rea rusos. Siempre hemos defendido que la log�stica, y no la defensa a�rea, deb�a ser la prioridad. Por eso, en la primavera pasada, la log�stica ya era nuestra misi�n principal", relata el militar.Seg�n Rubeirod, las unidades integradas en la USF est�n utilizando ahora mismo "una docena de modelos [de drones] diferentes y entre el 80% y el 90% de sus componentes son de procedencia ucraniana. No queremos depender m�s de las entregas del extranjero", apunta.La proliferaci�n de estas m�quinas permiti� que se multiplicaran las unidades especializadas en estas acciones. Seg�n la publicaci�n ucraniana de Defensa, ahora mismo hasta 27 agrupaciones militares diferentes se encuentran enfrascadas en esta ofensiva general.La posibilidad de que la acometida ucraniana provoque un repliegue ruso de Crimea no deja todav�a de ser una mera hip�tesis. Lo que s� es cierto es que el territorio enfrenta una creciente crisis de abastecimiento desde hace semanas.Este viernes, el propio Sergey Aksyonov, m�ximo responsable de Mosc� en esa regi�n, anunci� la entrada en vigor del "estado de emergencia" en toda la Pen�nsula, admitiendo de forma t�cita el significativo da�o que est� causando la acometida de los UAV ucranianos.La ruta de los drones y la defensa ucranianaLa ofensiva a�rea ucraniana, que se intensific� a partir de abril, se ha centrado en el corredor terrestre, de cerca de 100 kil�metros, que une el territorio ruso y Crimea, a trav�s de zonas del Donb�s, Zaporiyia y Jers�n, ocupadas por las fuerzas de Mosc�, y que Mosc� identifica como la R-208 Novorrosiya.Es la misma ruta que est�n atacando los B-2 desplegados por Prince y sus subalternos. "No podemos decir que tengamos el control total del espacio a�reo de Crimea, pero estamos avanzando en esa direcci�n. Los ataques de medio alcance aumentaron un 28% en mayo, con respecto a la misma fecha del a�o pasado", agrega Rubeirod.Su jefe de filas, Brovdi, estima que en las pr�ximas semanas podr�n ejercer un control absoluto sobre todo el recorrido de la R-208 Novorrosiya. En una entrevista con Reuters declar� que destruir objetivos en esa ruta es ahora "tan f�cil como disparar a perdices en un campo abierto"."En la operaci�n Crimea no estamos simplemente destruyendo infraestructura: estamos poniendo de rodillas a todo el sistema log�stico del enemigo", observa el propio Brovdi, tambi�n en unos comentarios escritos enviados a este diario.Magyar ha incorporado a la USF que lidera la pasi�n que desarroll� por los n�meros cuando era un antiguo empresario especializado en el comercio de cereales. Antes de la guerra era un adinerado personaje que se prodigaba en las subastas de arte con las que sol�a ampliar la cotizada colecci�n de pintura de la que es propietario."Ha cambiado los camiones o las toneladas de grano por drones y objetivos", indica uno de sus subalternos.Un comandante prepara un dron de ataque de medio alcance, en un lugar no revelado del frente ucraniano.A. LORESLos P�jaros de Magyar y la USF que ha estructurado a partir de ese n�cleo inicial de combatientes han alcanzado una efectividad mortal de la que se enorgullecen. "Representamos cerca del 2,5% de las Fuerzas Armadas de Ucrania, pero somos responsables de m�s del 30% de las bajas de personal y de la destrucci�n de objetivos enemigos. Adem�s, tenemos la tasa de bajas m�s baja de las fuerzas armadas: menos del 1% del personal de la unidad", a�ade Brovdi en otra nota repleta de cifras -siguiendo su estilo- enviada a este diario a trav�s de su portavoz.Para completar el asedio de Crimea, los UAV ucranianos de medio alcance tambi�n intentan bloquear el paso a trav�s del estrat�gico puente de Kerch -que fue inaugurado por Putin, con toda la pompa, en 2018- y las conexiones mar�timas con la vecina provincia rusa de Krasnodar Krai. En las �ltimas jornadas se han multiplicado los ataques en esa direcci�n.El rebote social en UcraniaLa arremetida ucraniana se ha traducido en el creciente p�nico social que se observa en las redes sociales rusas, que muestran largas colas de veh�culos en las gasolineras de la Pen�nsula o cientos de coches atascados en los puntos de salida que permiten abandonar ese territorio, para regresar a Rusia. Los hoteles admiten que enfrentan una campa�a masiva de cancelaciones para el verano y uno de los principales campos recreacionales de la zona, el Centro Internacional de Ni�os Artek, ha suspendido sus actividades."Sin duda, los drones est�n escribiendo un nuevo cap�tulo en la historia de la guerra. Estamos imponiendo un bloqueo remoto a toda una regi�n. Hoy esa regi�n es Crimea, pero este tipo de operaci�n podr�a llevarse a cabo en cualquier parte del mundo. Estamos cocinando la rana a fuego lento: ya siente el calor, pero a�n no se ha dado cuenta de que hervir es inevitable. Por eso los rusos m�s sensatos han comenzado a evacuar la pen�nsula por su cuenta", agrega el m�ximo l�der de la USF.En la plantaci�n de girasoles situada en las cercan�as de la provincia de Donetsk, que sirve como territorio para el operativo de los P�jaros de Magyar, los ucranianos reciben el aviso de que sus B-2 no son los �nicos que est�n surcando los cielos."Hay un dron volando en el cielo y no es nuestro. Hay que dispersarse", alerta uno de los militares. El ruido del UAV se ve acompa�ado por un zumbido. Es uno de los drones interceptores que ha lanzado la defensa a�rea ucraniana. Al cabo de unos minutos se escuchan varias explosiones. El cielo asiste a un combate a�reo sin pilotos, donde se mide la efectividad de los robots, como si se tratara de un gui�n de ciencia ficci�n.Kiev lleva a�os intentando dificultar el env�o de suministros a Crimea. En 2022, un cami�n bomba estall� en medio del viaducto de Kerch. Al a�o siguiente un veh�culo submarino sin tripulantes explot� en el mismo lugar y en el a�o pasado se registr� otra explosi�n submarina en ese emplazamiento.Sin embargo, los UAV de medio alcance han convertido ese tipo de asaltos en algo sistem�tico. "Ahora son rutina. Mire las sillas que usamos. Son las que llevamos para pescar", comenta Rubeirod, se�alando la hilera de asientos que han colocado los uniformados bajo unos �rboles y desde donde asisten a una buc�lica puesta de sol, una vez que se cancela la alarma por la presencia de drones enemigos.