Jos� Luis �balos, condenado a 24 a�os de prisi�n, y Koldo Garc�a, a 19. Bego�a G�mez y Zapatero, ante el juez. Las hijas del ex presidente, imputadas. La directora de la Guardia Civil, en la diana por sus reuniones con la fontaneraLeire D�ez. La fiscal general declara en la comisi�n del Senado. El PP lleva a la Mesa del Congreso al Tribunal Constitucional por vetar un debate parlamentario. Junts y PNV piden elecciones. Crisis en Sumar. Feij�o rectifica y anuncia por primera vez que llegar� a una coalici�n con Vox si las urnas lo requieren. La esposa del presidente, sin pasaporte. Un informe de la UCO sobre las cloacas deja al PSOE tocado en lo �tico y al borde de la imputaci�n en lo jur�dico. La mayor�a del Gobierno vota a favor de la dimisi�n del presidente. La Guardia Civil y Hacienda revelan que el novio de Ayuso cobr� 4,4 millones de Quir�n a trav�s de una empresa que no ten�a medios para los servicios que cobraba. El caso Sepi salpica al PNV.Todo eso -y bastante m�s- en menos de dos semanas. Como para colar otro tema en el men� diario de consumo informativo de los espa�oles. Lo intent� t�midamente el presidente del Gobierno, anunciando un real decreto para paliar las secuelas de la guerra de EEUU e Ir�n. No se llev� los titulares, precisamente: la medida qued� diluida en el enorme aluvi�n de noticias de impacto, entre alertas y �ltimas horas.Por eso el PP ha decidido que de nada le vale desgranar ahora sus grandes planes de regeneraci�n institucional y econ�mica. Hasta despu�s del verano, no comenzar� a desvelar sus principales medidas de �alternativa de Gobierno�. As� lo confirman fuentes de G�nova a este diario. �La actualidad a d�a de hoy, con todas las novedades judiciales, no permite una victoria del marco propositivo del PP. No queremos marcar la actualidad. El Gobierno sufre un calvario todos los d�as y no hay hueco ahora mismo para el detalle de la alternativa�. S� para que Feij�o contraponga sus l�neas maestras, pero no las reformas concretas.Ser� en oto�o cuando los populares comiencen a transparentar su nuevo plan de calidad institucional, o el alcance final de su plan de aut�nomos, o su plan de medidas para la defensa, o su plan de medidas contra el narcotr�fico en Andaluc�a, o la rebaja fiscal que acometer�an en los grandes impuestos, si llegan a La Moncloa. M�s all� de la deflactaci�n del IRPF, que no es un recorte impositivo como tal.Son, en su mayor�a, documentos que el PP ya ha anunciado, y de los que ha esbozado sus puntos clave, pero que no ha puesto negro sobre blanco en documentos detallados y program�ticos. Falta lo importante, precisamente. Algunos de ellos, como la ampliaci�n del plan de calidad institucional -el m�s simb�lico de todos-, ya est�n preparados, pero a la espera de un momento en el que haya 'hueco' para que los espa�oles atiendan a esas medidas y el debate pueda sedimentar. El PP ha lanzado anteriormente grandes paquetes de reformas, algunos de ellos sin membrete del partido, como el primer plan de regeneraci�n institucional, el plan energ�tico, o el plan en defensa de las familias y la econom�a de Espa�a. Otros los ha publicado con sus siglas, como el plan para la inmigraci�n.Ser� a la vuelta de las vacaciones cuando G�nova comenzar� a buscar espacios para 'colar' sus planes en la agenda medi�tica nacional. En oto�o se espera igualmente mucha conflictividad judicial, pero tambi�n ser� el momento en el que, esta vez s�, el Gobierno presentar� su proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Y ah� se podr�n confrontar modelos.No s�lo con la enmienda a la totalidad que, con toda seguridad, preparar� el PP, sino, tambi�n, con paquetes de medidas econ�micas ya detallados y en profundidad, m�s all� de los dec�logos. Adem�s, el PP seguir� insistiendo en el Congreso de los Diputados y el Senado en las medidas fiscales, energ�ticas y migratorias en las que hay mayor�a junto con Vox, PNV y Junts.La erosi�n de los socios es tan evidente que el pasado d�a 16 Junts present� una enmienda a una moci�n del PP, para pedir al presidente que convoque elecciones. Y la Mesa del Congreso, controlada por PSOE y Sumar, la vet�, como tambi�n la enmienda del PP. Despu�s, los populares presentaron otra moci�n similar en la que la Mesa volvi� a vetar la petici�n de elecciones, pero permiti� que se llevase a pleno la reclamaci�n a Pedro S�nchez de activar una cuesti�n de confianza y medir as� si sigue teniendo el apoyo de la mayor�a de la C�mara. Se aprob� por mayor�a absoluta, igual que la petici�n de dimisi�n de S�nchez.�Hemos llegado a un punto en el que cada semana que pasa le va peor al Gobierno�, aseguraron fuentes del equipo de Alberto N��ez Feij�o. �Se avecina un calvario judicial sin precedentes�, a�adieron. En ese sentido, el PP quiere incidir en la oposici�n por contraste, pero despu�s de verano.Con sus planes institucionales, sociales y econ�micos, el PP quiere acaparar tambi�n el voto �til de la gobernabilidad, en un momento en el que Vox parece haber tocado techo tras su apoyo a Donald Trump, tras las batallas internas que acumula y despu�s de haber tensado la cuerda de la investidura de Mar�a Guardiola en Extremadura, cosas, las tres, que le han penalizado en los �ltimos meses.El Partido Popular busca desactivar la v�a de impugnaci�n del sistema de partidos que hab�a emprendido Vox, y para eso ha delimitado el terreno de juego de los pactos, con l�neas rojas como el aborto, los derechos de las personas LGTBQ+ o la lucha contra el cambio clim�tico. Pero asumiendo que, si hay mimbres para ello, ambas formaciones gobernar�n juntos, en un Ejecutivo nacional de coalici�n. Cosa que Feij�o se comprometi� a no hacer hace apenas 11 meses.Los tiempos han cambiado a una velocidad tan vertiginosa que es dif�cil hacer predicciones -o compromisos m�s o menos performativos- a largo plazo si uno no est� convencido al 100%. Como tambi�n es dif�cil, hoy por hoy, hablar de medidas de regeneraci�n sin que una noticia urgente opaque ese debate de fondo con el sonido de una alerta de �ltima hora en el m�vil.