En La Moncloa pensaban que ten�an una breve tregua tras la declaraci�n de Jos� Luis Rodr�guez Zapatero de la semana pasada, aunque realmente el expresidente no aclar� nada y el magistrado insisti� en los indicios de delito que pesan sobre �l. Pero los acontecimientos se han disparado con mucha m�s virulencia desde el pasado s�bado en el que se confirmaba el procesamiento de Bego�a G�mez y ayer con la sentencia contra Jos� Luis �balos, Koldo Garc�a y V�ctor de Aldama. Los 24 a�os de condena para el que fuera su n�mero dos en el PSOE (la mayor para un ministro de la democracia), dejan a Pedro S�nchez acorralado entre un buen n�mero de procedimientos judiciales que afectan a su Gobierno, su partido y su familia.Pero el presidente sigue mostr�ndose displicente ante la larga lista de imputados, procesados y condenados de su entorno y ayer acudi� al Teatro Real de Madrid, acompa�ado de hasta once ministros, como si las decisiones judiciales no fueran con �l. All� se dedic� a hablar de la Espa�a verde y digital y no quiso hacer declaraciones sobre la dur�sima sentencia dictada por unanimidad por el Tribunal Supremo. Ma�ana mi�rcoles tendr� que acudir a dar explicaciones al Congreso de los Diputados, pero ya nadie espera que asuma ninguna responsabilidad pol�tica frente a una condena que ataca al coraz�n del sanchismo. �balos fue su m�s fiel escudero para retomar el poder en el PSOE (junto a Koldo Garc�a y Santos Cerd�n), el ministro m�s importante en su primer gobierno y quien defendi� la moci�n de censura contra Mariano Rajoy en 2018, por los casos de corrupci�n que asolaban al PP.La sentencia difundida ayer por el llamado "caso mascarillas" es probablemente el golpe m�s duro para S�nchez, su Gobierno y su partido. Y lo ser�a tambi�n para sus socios y aliados si demostraran un poco de dignidad pol�tica. Pero los partidos de la izquierda y el independentismo siguen manteniendo a los socialistas en La Moncloa para aprovechar los �ltimos meses de concesiones de un ejecutivo zombie que no puede legislar ni gobernar; se limita a resistir.Las condenas de 24 a�os para Jos� Luis �balos y 19 para Koldo Garc�a se justifican por la gravedad de los delitos cometidos que se concretan en organizaci�n criminal, cohecho, malversaci�n y tr�fico de influencias. Palabras mayores para un partido que lleg� hace ocho al poder con el karma de luchar contra la corrupci�n. La lectura de la sentencia hace estremecer a cualquier dem�crata y seguro que los militantes y votantes socialistas se sienten hoy muy avergonzados de la deriva que tom� su partido desde que S�nchez lleg� a La Moncloa.Mientras Espa�a sufr�a una dur�sima pandemia que caus� 75.000 muertos solamente en 2020, un grupo de dirigentes socialistas se organizaban de forma criminal para trapichear con mascarillas. Una trama que se embols� un m�nimo de 430.000 euros en cohechos y que actu� con total impunidad para darse la vida padre mientras los espa�oles estaban confinados. Viajes, fiestas con prostitutas, vacaciones en chal�s en la costa, enchufes para sus amigas en empresas p�blicas... Hace poco, Alfonso Guerra se mostraba asqueado p�blicamente ante los "macarras y golfos que han tomado el partido".La respuesta de Pedro S�nchez y sus ministros ante ese saqueo del Estado ha sido absolutamente decepcionante. Tanto en el "caso mascarillas" como en los que afectan a Santos Cerd�n, Leire D�ez o a directivos de la SEPI o a su propia familia, la secuencia ha sido similar. Primero, poner "la mano en el fuego" por sus correligionarios y acusar a jueces y periodistas que alimentar la m�quina del fango. Luego rasgarse las vestiduras ante los "casos aislados" de los que no ten�an conocimiento y afirmar que hab�an asumido responsabilidades por expulsarles del partido. Y, todo ello, aderezado con ataques sin cuartel a los investigadores y jueces que incoaban los procedimientos.Organizaci�n criminalLa sentencia de ayer dicta que hubo una organizaci�n criminal funcionando en el PSOE y en el Gobierno para enriquecerse mediante comisiones y cohechos. O, lo que es lo mismo, que no se trata de un caso aislado, como demuestra tambi�n el resto de los procedimientos abiertos contra un expresidente del Gobierno socialista y otro secretario de organizaci�n del PSOE. Es una podredumbre que se ha ido extendiendo en un partido cuyo secretario general sigue sin asumir ninguna responsabilidad pol�tica.Ayer, el l�der de la oposici�n lo dej� muy claro. "�balos no existir�a sin S�nchez, ni S�nchez sin �balos", dijo Alberto N��ez Feij�o. "Por eso debe irse; la justicia ha hablado y ahora tiene que hablar la pol�tica". Pero no parece que el presidente vaya a asumir ma�ana ninguna responsabilidad en su comparecencia en La Cortes.Nada m�s conocerse la sentencia, algunos ministros y dirigentes socialistas (eso que hab�an aplaudido a �balos en el Congreso el d�a que dej� de estar en el Gobierno), buscaban resquicios a los que agarrarse tras la dur�sima condena a su camarada. Y, curiosamente, criticaban la decisi�n del Supremo de librar a V�ctor de Aldama de prisi�n, pese a los cuatro a�os de condena, por haber colaborado con la Justicia. El comisionista del "caso mascarillas" declaraba ayer que estaba satisfecho y que "espero que los dem�s que vienen detr�s colaboren".Eso es lo que inquieta en La Moncloa o en Ferraz. No que haya quedado libre un delincuente confeso, sino que la decisi�n del Supremo pueda animar a otros investigados a colaborar en los procedimientos en curso a cambio de obtener los mismos beneficios que Aldama. Todos est�n pendientes de lo que puedan hacer Leire D�ez, la fontanera del PSOE, o Julio Mart�nez, Julito, el amigo y presunto testaferro de Zapatero. Hasta ahora, ambos se mantienen en un discreto silencio, pero cuando comprueben que les podr�an caer a�os de c�rcel, a lo mejor cambian de opini�n y empiezan a "cantar" qui�n estaba detr�s de los presuntos delitos de los que son acusados. Tras escuchar a Aldama en las puertas del Supremo, cundi� el p�nico entre los socialistas.Tambi�n ayer, el Consejo General del Poder Judicial decid�a abrir un expediente disciplinario al juez Juan Carlos Peinado por haber justificado la retirada del pasaporte a la esposa del presidente por que los polic�as que hacen escolta la pudieran ayudar a huir de Espa�a. Una aut�ntica barbaridad m�s de un juez que ha sido reiteradamente corregido por la Audiencia Provincial por sus excentricidades durante el procedimiento. Sin embargo, los nuevos ataques de los socialistas a Peinado no pueden hacer olvidar que se ha dictado el inicio de juicio oral contra Bego�a G�mez, Cristina �lvarez y Juan Carlos Barrab�s por los presuntos delitos de tr�fico de influencias, corrupci�n en los negocios, apropiaci�n indebida y malversaci�n de caudales p�blicos.Nunca, ning�n presidente del Gobierno espa�ol ha estado tan acorralado por la Justicia. �balos, Koldo, Cerd�n, Leire D�ez, Rodr�guez Zapatero, el fiscal general del Estado, su hermano, su esposa... una lista que va creciendo mes a mes y que nadie sabe hasta d�nde llegar�. �Qu� sentido tiene seguir en el poder como si nada ocurriera, pero sin posibilidad de gobernar? Ayer, el histri�nico Gabriel Rufi�n dec�a: "�Aguantar para qu�? �Qu� contenido tiene lo que queda de legislatura? Gobernar es legislar, no resistir". Tiene raz�n, aunque �l y su partido siguen manteniendo a Pedro S�nchez en La Moncloa.