El debate sobre la maternidad, la responsabilidad compartida de ambos padres y el papel del apego temprano resurgió en tiempos en los cuales al neofeminismo le han surgido corrientes que lo contradicen, aunque sea en parte.Mientras en los sectores “liberales” de Estados Unidos, por ejemplo, gana terreno la idea de que la mujer debe darle importancia tanto a su carrera como a la maternidad o al matrimonio, una psicoanalista se convirtió en referente de quienes tienen ideas más “conservadoras” o “tradicionales”.Es decir que, al menos en los primeros años de la infancia, la madre ponga en primer lugar el cuidado de sus niños que, por cierto, son muy pequeños y necesitan de ella.La viralización de un video en una cuenta de TikTok (@dynamicparents) reavivó el debate. En él, aparece la psicoanalista y escritora Erica Komisar. Seguidora de las teorías de Sigmund Freud, ella vive en el Upper West Side de Nueva York, rodeada de intelectuales y “liberales”. Estos comenzaron a tratarla de otra manera en 2017 cuando publicó su libro Being There: Why Prioritizing Motherhood in the First Three Years Matters y se convirtió en profeta de quienes sostienen la idea más “conservadora” de que una mujer debe darle prioridad a la maternidad en los primeros años de vida de su hijo.En el video refuerza sus creencias: “Los niños necesitan una figura de apego principal lo más presente posible durante los tres primeros años si van a ser mentalmente sanos en el futuro”.Agrega que esa presencia constante es difícil de mantener si no existe un respaldo económico por parte de la pareja. “A no ser que hayas ahorrado mucho dinero como mujer, necesitas depender de tu pareja, de tu compañero”. En su caso, su marido es un destacado oftalmólogo. La psicóloga defiende que no se trata de una cuestión de roles tradicionales, sino de cubrir una necesidad emocional esencial en la infancia.La presencia materna, dice, puede marcar la diferencia en el desarrollo emocional de los hijos. En su caso, subraya que fue clave poder contar con el apoyo económico de su marido para dedicarse plenamente a la crianza durante los primeros años. “El hecho de poder apoyarme económicamente en mi marido y no tener que ganar dinero en esos años fue fundamental para poder estar presente con mis hijos”.En una entrevista con Independent Women (IWF), Komisar dijo que “la guardería es un mal sustituto de la presencia de las madres, porque ellas son biológicamente únicas para el bebé. No son intercambiables como las medias, como si pudieras ponerte la derecha en el pie izquierdo”.Después agregó: “Para un bebé, la madre es la persona a quien recurrir para el sentido de su seguridad emocional. Cuando la madre se separa de ese bebé, particularmente antes del primer año, y es colocado en un entorno grupal con muchos niños y muy pocos cuidadores que son extraños para él, automáticamente hemos elevado el nivel de cortisol o la hormona del estrés”Komisar también destaca el escaso debate sobre las necesidades reales de los niños frente a los deseos individuales de los adultos. “No necesitas tener hijos para ser feliz, pero si decides traerlos al mundo, tienes una gran responsabilidad con ellos que va más allá de cualquier deseo personal”.