La también autora de ‘Mi diario de autocuidado’ defiende una maternidad más realista, desmonta el mito de que la mujer puede con todo y reivindica espacios propios sin culpa para las madres

La maternidad real dista mucho de la imagen perfecta que durante años se ha vendido: una madre capaz de llegar a todo, siempre disponible, siempre paciente y siempre feliz. Frente a ese ideal imposible, la psicóloga perinatal y divulgadora

-track-dtm="">Mamen Jiménez (Lucena, Córdoba, 45 años), conocida como Lapsicomami por un blog que abrió en 2015 y en el que hablaba de salud mental, pareja y crianza, pone el foco donde rara vez se pone: en la mujer que hay detrás del rol materno. En Mi diario de autocuidado (Lunwerg, 2026), su cuarto libro, propone ejercicios, preguntas y herramientas prácticas para desmontar mitos, aliviar la culpa y recuperar espacios propios, sin caer en fórmulas vacías ni en la presión de “hacerlo todo bien”.

Según explica, este volumen está más trabajado que sus títulos anteriores. “En estos años me he formado más, he trabajado con muchísimas mujeres y madres y he visto, una y otra vez, cómo la carga mental, la culpa, la falta de apoyos y otras glorias las hacían sentirse desconectadas, diluidas”, explica la autora a EL PAÍS. “Mi objetivo es ayudarlas a reconectar consigo mismas, dentro de las posibilidades de cada contexto”, agrega Jiménez. En lo personal, también reconoce un cambio: “Con el paso del tiempo, con mis niños creciendo, con la experiencia, cada vez tengo más claro que la maternidad nos transforma, y esa transformación merece ser pensada, cuidada y acompañada”.