El Gobierno Federal de Brasil publicará en los próximos días una resolución para permitir que proyectos mineros estratégicos sean analizados mediante un licenciamiento ambiental acelerado, con un plazo máximo de 12 meses. La medida, elaborada por el Ministerio de Minas y Energía, prevé que minerales críticos como litio, cobre, níquel, grafito y tierras raras pasen por el Licenciamiento Ambiental Especial (LAE), creado por el Congreso a finales del año pasado, en lugar del licenciamiento tradicional de tres etapas.El LAE unifica las fases de licencia previa, instalación y operación en una única autorización. Para sus defensores, el cambio reduce la burocracia y da previsibilidad a los inversores. Para sus críticos, el modelo debilita el control ambiental gradual e impone plazos incompatibles con la complejidad de los proyectos.

La expresidenta del Ibama Suely Araújo alertó que en 12 meses no será posible elaborar los estudios necesarios para las fases de instalación y operación, ni realizar consultas a pueblos indígenas y comunidades tradicionales. Carlos Bocuhy, de Proam, afirmó que la flexibilización "aumentará los riesgos, ya que la minería no es una actividad de bajo impacto".

El Ibram, entidad del sector, evaluó positivamente la iniciativa, siempre que preserve el rigor ambiental. Ibama, el MME y el Ministerio de Medio Ambiente no comentaron el fondo de la medida.