El desarrollo tecnológico nunca es neutral. Desde la máquina de vapor a la inteligencia artificial, estas invenciones han traído cambios profundos en la manera en la que nuestras sociedades ordenan el trabajo, el pensamiento y nuestras vidas. Esto siempre ha planteado una responsabilidad: debemos hacernos cargo. ¿Pero cómo? ¿De qué manera podemos regular el actual entorno digital? Para responder esta pregunta, el Parlamento Europeo ha acogido esta semana unas jornadas en las que ha formado a diversos medios de comunicación sobre los riesgos y ventajas de la IA. Público ha estado presente en este evento.PublicidadEl último panel se ha centrado precisamente en la Ley de IA y la Ley de Servicios Digitales de la UE. Su propósito es transformar la forma en que las redacciones recopilan, producen y distribuyen contenidos. Si bien estas normas tienen por objeto proteger a los ciudadanos frente a los contenidos nocivos generados por la IA, también plantean retos operativos, jurídicos y éticos para las organizaciones mediáticas. Han participado en la mesa Lidia Dutkiewicz, responsable de Asuntos Jurídicos y Políticas de la Comisión Europea, Chris Stokel-Walker, periodista tecnológico y cultural, y Theresa Josephine Seipp, investigadora en el Laboratorio de IA, Medios y Democracia de la Universidad de Ámsterdam.Un uso concienciado de la inteligencia artificial"Parece ingenuo no utilizar la IA", ha arrancado Stokel-Walker. El periodista señala que los medios de comunicación sirven a menudo como amplificadores de la sociedad y también como su reflejo. En el caso de esta tecnología disruptiva, identifica que la "temperatura social" oscila entre un miedo a perder el trabajo y una expectación sobredimensionada que trata la IA como "salvadora". Sin embargo, para Stokel-Walker la cuestión residiría en pensar "dónde la incluimos en el proceso de trabajo". Y en concreto, pone el foco en las tareas periodísticas en las que se puede aplicar.El uso de estas tecnologías genera preocupación. No sólo por una utilización poco ética, sino también por su impacto ambiental. El periodista ha considerado que esta clase de argumentos científicos deberían ser tenidos en cuenta con más atención de la que suscita el pánico social generalizado. En este sentido, el panelista ha reconocido que el uso de la IA tiene consecuencias "sobre la composición del medio físico o en el alto consumo de agua de los centros de datos". En su caso, ha explicado que utiliza un sistema local –de modo que no depende de la infraestructura de los centros– que rastrea las piezas que tiene archivadas en su ordenador. Tras este rastreo, le llega un mensaje de Telegram con un par de propuestas para nuevas historias.Una rueda de hámster que prioriza cantidad sobre calidadLa IA puede servir al trabajo periodístico para "mejorar su eficiencia", ha indicado Theresa Josephine Seipp. Pero se trata de un arma de doble filo. Y es que también puede "acelerar la rueda de hámster" en la que los medios de comunicación se ven inmersos, ha advertido. La experta se ha referido de este modo a la necesidad de las empresas informativas de crear "más cantidad" de contenidos, pero sin que necesariamente esto revierta en "más calidad" de los mismos.PublicidadLa investigadora ha subrayado que este tipo de dinámicas agudizan las dependencias de los medios hacia las grandes tecnológicas. "Este tipo de dependencia no tiene que ver –solo– con la creación, ni con cómo se distribuyen las noticias, sino con la propia infraestructura", ha explicado. En este caso, una de las gigantes tecnológicas es la estadounidense Nvidia. "Es una relación muy desigual, porque estas compañías pueden dictar los términos en los que operan, las capacidades técnicas y en última instancia, los contenidos", ha alertado.Para Seipp los problemas no acaban ahí. La dependencia tecnológica promueve la concentración de medios, ya que "los más pequeños carecen de capacidad para negociar los términos y condiciones con los proveedores". Por este motivo, la investigadora apunta que "los grades conglomerados están comprando los periódicos locales porque son los únicos con recursos suficientes". De este modo, la pluralidad mediática también se ve amenazada, por lo que "es difícil sostener la diversidad y las voces de los grupos minorizados". La (insuficiente) regulación europeaLa investigadora de la Universidad de Ámsterdam ha dado cuenta del hecho de que la Unión Europea no acostumbra a tomar medidas en torno a los medios de comunicación. En su lugar, suelen ser los propios Estados miembros los que legislan acerca de esta materia. En este momento ha intervenido Lidia Dutkiewicz, quien ha procedido a explicar en qué consiste la Ley de Servicios Digitales. La responsable de Asuntos Jurídicos y Políticas de la Comisión Europea reconoce que hasta ahora ha existido un "marco legal relajado para las plataformas digitales". Asimismo, ha asegurado que la normativa actual, aprobada en 2024, tiene dos objetivos principales: "hacer el espacio digital más seguro –libre de contenido ilegal– y garantizar una mejor protección de los derechos fundamentales, incluidas la libertad de expresión y de información".PublicidadLa representante de la Comisión Europea ha querido remarcar que la legislación comunitaria no pretende "censurar". Los usuarios deben ver garantizado que existan mecanismos para poder informar a las plataformas de que un determinado contenido es ilegal. Según ha aclarado, esto no significa que las compañías deban eliminar dicho contenido inmediatamente, sino que deben revisarlo. Además, dichas entidades deben "poder informar a la ciudadanía sobre cómo toman decisiones de moderación". De igual modo, las compañías tienen la obligación de asegurar "que sus algoritmos no vulneren los derechos fundamentales". Por este motivo, la normativa exige a las redes que "analicen, identifiquen y mitiguen" cualquier situación en este sentido.Pese a todo, Theresa Josephine Seipp ha recordado que todavía existen múltiples dudas competenciales, debido a la falta de tradición regulatoria en el seno de Bruselas. "La ley puede avanzar en algunos temas, pero depende mucho de la implementación estatal", ha expresado. La experta ha reivindicado la falta de normativa con respecto a las cuestiones de carácter estructural relacionadas con los medios. Lamenta que la legislación "se centre en las redes sociales, pero no en las infraestructuras digitales". "Es un buen esfuerzo, pero todavía le falta mucho", ha concluido.
Qué puede hacer la Unión Europea para impedir que la IA sea una amenaza para la pluralidad informativa
'Público' asiste a un panel de expertos en el Parlamento Europeo sobre las ventajas y riesgos de la inteligencia artificial en su relación con los medios y cómo el Ejecutivo comunitario regula esta...









