Pasar ocho horas sentado durante la jornada laboral, sin apenas descanso ni movimiento, no solo puede provocar cefaleas, cansancio o pérdida de productividad, sino que lo que se hace —o no se hace— durante ese tiempo también influye en la salud cardiovascular y, por lo tanto, aumenta el riesgo cardíaco.Petra Sanz, doctora especialista en cardiología en el Hospital Universitario Rey Juan Carlos y presidenta de la Sociedad Castellana de Cardiología, explica a La Vanguardia qué hábitos pueden afectar a la salud cardiovascular y comparte varias recomendaciones para reducir el impacto del sedentarismo y mejorar el bienestar en el entorno laboral.En España, 796 personas perdieron la vida en el trabajo en 2024 y casi la mitad de esos fallecimientos fueron causados por enfermedades de origen cardiovascular, según los datos de avance del Ministerio de Trabajo y Economía Social. El sistema cardiovascular, además de verse afectado por agentes químicos, biológicos, físicos y psicosociales, también puede verse perjudicado al cometer ciertos errores señalados por la especialista: “No movernos lo suficiente, fumar, comer rápido y mal y no controlar el estrés laboral”.Los riesgos de estar sentadoSanz destaca la falta de movimiento durante las horas de trabajo como uno de los principales errores que pueden perjudicar la salud cardiovascular. “Utilizar el ascensor en lugar de las escaleras o no levantarnos de la mesa para mover las piernas” son algunos de los hábitos perjudiciales que menciona la especialista.El problema se agrava en quienes pasan muchas horas sentados y, al terminar la jornada, tampoco realizan actividad física. En estos casos, la cardióloga señala que se trata de personas con un estilo de vida sedentario y que esta forma de vivir aumenta el riesgo cardiovascular porque, dice, “favorece la aparición de factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol elevado”.Para compensar los impactos negativos del sedentarismo, Sanz aconseja que, a lo largo de la jornada laboral, “el trabajador se levante y dé un pequeño paseo cada hora”. Además, cita como imprescindible la práctica de ejercicio físico. En concreto, insiste en que “si alguien está siempre sentado en su trabajo, debe aprovechar sus horas libres para realizar actividad física al menos 4 o 5 días a la semana”. Y pone como ejemplo caminar deprisa, correr, ir en bicicleta, nadar o hacer ejercicios de fuerza.Alimentos no saludables y tabacoFumar es otro de los hábitos que ponen en riesgo la salud del corazón. Sanz explica que muchos trabajadores consumen tabaco pensando que esta sustancia va a reducir su estrés, pero, como declara, se trata de un gran error. Según datos del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, “fumar aumenta de 2 a 4 veces la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular”.Además de los empleados que salen a la calle o a la escalera del edificio a fumar, hay otra imagen frecuente en este contexto, la de trabajadores que comen deprisa y sin desconectar. La cardióloga menciona este hábito y el consumir alimentos no saludables como otros de los errores que perjudican la salud. “Una persona sedentaria tiene que evitar la comida rápida y, en general, los alimentos procesados, ricos en sal, grasas y azúcares, para mejorar la salud cardiovascular”. Asimismo, explica que comer rápidamente puede generar ansiedad y estrés laboral.Falta de sueño“No descansar adecuadamente y la falta de sueño pueden provocar aumento de la tensión arterial, lo que, en definitiva, aumenta el riesgo cardiovascular”, advierte la especialista. En este sentido, la revista especializada Journal of Occupational Health Psychology señala que las personas sedentarias pueden tener hasta un 37 % más de riesgo de insomnio frente a las personas con trabajos más activos. Y que, a su vez, quienes sufren insomnio se enfrentan a entre un 72 % y un 188 % más de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.El estrés también influye en las probabilidades de padecer una patología cardíaca. Sanz señala que las personas que sienten más estrés en el trabajo son las que comen peor, fuman más y hacen menos ejercicio físico. Es decir, el estrés puede llevar a una serie de hábitos que, como explica la especialista, provocan la aparición de factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión arterial.¿Ansiedad?Si durante la jornada laboral el empleado siente palpitaciones, presión en el pecho, falta de aire, mareos o cansancio extremo, la cardióloga aconseja que, aunque pueden tratarse de síntomas debidos al estrés, lo recomendable sería acudir a urgencias para descartar que se trate de una patología aguda. Y, en caso de descartar una patología cardíaca, “podemos concluir que se trata de una crisis de ansiedad”.Para evitar estos síntomas y disminuir la probabilidad de aparición de cualquier riesgo cardiovascular, Sanz resume sus consejos: “Realizar ejercicio físico de forma habitual, cuidar la dieta, controlar el estrés laboral y la ansiedad y no fumar”.Fuente: La Vanguardia
Petra Sanz, cardióloga: "Una persona sedentaria tiene que evitar la comida rápida con alimentos procesados, ricos en sal, grasas y azúcares, para mejorar la salud cardiovascular"
La cardióloga experta explica qué hábitos laborales perjudican a la salud cardiovascular y cómo reducir sus efectos.













