NoticiaLa dislipidemia afecta a millones y suele avanzar sin síntomas. Especialistas advierten peligros de autodiagnosticarse usando inteligencia artificial.La dislipidemia suele avanzar sin síntomas y, en muchos casos, solo se detecta tras un infarto o un accidente cerebrovascular. Foto: IstockPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD25.06.2026 19:02 Actualizado: 25.06.2026 19:02
Aunque durante años se ha asociado el colesterol alto con el sobrepeso, el sedentarismo o una alimentación poco saludable, especialistas en salud cardiovascular advierten que esta creencia está lejos de la realidad. Personas jóvenes, delgadas, deportistas e incluso con hábitos considerados saludables también pueden presentar alteraciones en sus niveles de colesterol y triglicéridos, una condición conocida como dislipidemia. LEA TAMBIÉN La preocupación no es menor. En Colombia, el 55 % de los pacientes que padecen alteraciones en sus lípidos no están adecuadamente controlados y no alcanzan las metas terapéuticas establecidas. La situación también afecta a quienes ya han sufrido eventos cardiovasculares: cerca del 29 % de los pacientes con enfermedad coronaria establecida, incluidos aquellos con antecedentes de infarto, permanecen fuera de los objetivos de tratamiento.Expertos llaman a derribar mitos sobre el colesterol y la prevención cardiovascular. Foto:iStockEstas cifras, según especialistas, evidencian la necesidad de derribar mitos profundamente arraigados sobre el colesterol y comprender que el problema va mucho más allá de la apariencia física o la voluntad individual.La doctora Yenifer Suárez, jefe del servicio de medicina interna y clínicas médicas de la Clínica La Colina, explica que uno de los mayores desafíos de la dislipidemia es que suele desarrollarse de manera silenciosa.De acuerdo con la especialista, los niveles elevados de colesterol y triglicéridos generalmente no producen síntomas. En muchos casos, cuando una persona experimenta alguna manifestación clínica, esta aparece porque ya se está enfrentando a una complicación grave, como un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV).“El colesterol es un factor de riesgo que es acumulativo. Si yo no hago algo antes para corregirlo, es muy probable que yo, en mi control de 30 años, tenga un riesgo mucho más alto de sufrir un infarto o un ACV”, señala la médica.Los mitos que persistenUno de los principales objetivos de los especialistas es combatir la desinformación que rodea el cuidado cardiovascular.El primero de los mitos consiste en creer que una persona delgada y físicamente activa tiene automáticamente un perfil lipídico normal. Sin embargo, la evidencia médica muestra que el colesterol posee un componente hereditario muy importante. Esto significa que alguien puede alimentarse adecuadamente, practicar deporte de manera regular y mantener una figura atlética, pero aun así presentar niveles elevados de colesterol o triglicéridos. LEA TAMBIÉN Otro error frecuente es pensar que todo producto natural es completamente seguro. La doctora Suárez advierte que lo natural no necesariamente es inocuo. Como ejemplo menciona que algunas infusiones naturales, como la ashwagandha, han sido asociadas con reportes de hepatotoxicidad severa, llegando incluso a requerir trasplantes de hígado en algunos pacientes.La tercera creencia equivocada tiene relación con el ejercicio físico. Durante años se ha considerado que únicamente las actividades cardiovasculares ayudan a reducir el colesterol. Sin embargo, estudios recientes muestran que el entrenamiento de fuerza, como el levantamiento de pesas, también contribuye significativamente a disminuir el colesterol LDL y a aumentar el colesterol HDL, encargado de transportar el colesterol acumulado de regreso al hígado.El componente genético tiene un peso determinante en las alteraciones lipídicas. Foto:iStockLa especialista también busca aclarar una de las mayores confusiones entre la población: de dónde provienen realmente las grasas presentes en el organismo. Según explica, alrededor del 70 % del colesterol es producido por el hígado. Esta sustancia cumple funciones esenciales para el cuerpo, como la formación de membranas celulares, la producción de hormonas como estrógenos, testosterona y cortisol, la generación de ácidos biliares y la síntesis de vitamina D.Solo el 30 % restante proviene de la alimentación. En contraste, los triglicéridos presentan una dinámica opuesta. Cerca del 70 % de ellos se origina directamente en los alimentos consumidos diariamente, especialmente cuando existen dietas ricas en carbohidratos, productos ultraprocesados, paquetes, embutidos y carnes no magras. El 30 % restante es producido por el propio organismo.Por ello, la médica insiste en que no es correcto catalogar al colesterol simplemente como “bueno” o “malo”. Lo que realmente incrementa el riesgo cardiovascular es el exceso de determinadas partículas, particularmente el colesterol LDL.El riesgo oculto que no siempre aparece en los exámenes convencionalesLos avances científicos también han permitido identificar factores de riesgo que van más allá del perfil lipídico tradicional. Entre ellos se encuentra la lipoproteína(a), conocida como Lp(a), una partícula estrechamente relacionada con el denominado riesgo cardiovascular residual, es decir, aquel que persiste incluso cuando los niveles convencionales de colesterol parecen estar bajo control.La Lp(a) tiene una estructura similar al colesterol LDL, pero incorpora una proteína adicional llamada apolipoproteína(a). Esta característica la convierte en una sustancia especialmente perjudicial, ya que favorece la acumulación de placas en las arterias y aumenta la tendencia inflamatoria y trombótica del organismo.Su origen es predominantemente genético y sus niveles suelen mantenerse estables durante toda la vida. Por esta razón, la recomendación internacional es que todas las personas se realicen esta medición al menos una vez. LEA TAMBIÉN La ciencia muestra que gran parte del colesterol es producido por el propio organismo. Foto:iStockIdentificar niveles elevados de Lp(a) resulta especialmente importante porque estos pacientes pueden sufrir eventos cardiovasculares tempranos, incluso cuando sus niveles generales de colesterol no parecen alarmantes. En estos casos, el control de otros factores de riesgo debe ser mucho más estricto. De igual manera, el seguimiento de las apolipoproteínas se ha consolidado como una herramienta fundamental para evaluar de forma personalizada el riesgo cardiovascular residual de cada individuo.La advertencia frente al autodiagnóstico con inteligencia artificialOtro fenómeno que preocupa a los especialistas es la creciente tendencia a consultar herramientas de inteligencia artificial para interpretar resultados médicos sin acudir a un profesional de la salud.Según la doctora Suárez, algunas personas cargan sus exámenes de laboratorio en plataformas tecnológicas para obtener diagnósticos o recomendaciones rápidas.Frente a esta práctica, la especialista enfatiza que la información proporcionada por estas herramientas debe revisarse con cautela y nunca sustituir la valoración médica. Según explica, la inteligencia artificial recopila información disponible en internet y puede ofrecer respuestas que no necesariamente cuentan con el respaldo científico o el rigor metodológico que guía las decisiones clínicas. LEA TAMBIÉN Para los especialistas, el desafío actual no es únicamente médico, sino también cultural. En un contexto donde más de la mitad de los pacientes con dislipidemia en Colombia no logra controlar adecuadamente sus niveles de colesterol y triglicéridos, combatir los mitos, comprender el origen real de estas grasas y acudir a fuentes confiables de información se convierte en una herramienta clave para prevenir enfermedades cardiovasculares que, en muchos casos, aparecen sin previo aviso.La conclusión de los expertos es clara: cuando se trata de salud cardiovascular, actuar antes de que aparezcan los síntomas puede marcar la diferencia entre la prevención y una emergencia médica.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










