Las estadísticas sobre hipertensión de los organismos de salud son contundentes. Un tercio de la población adulta de todo el mundo está dentro de este grupo y un buen porcentaje no lo sabe.Este contexto aumenta el riego de enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y más problemas de salud.“Una de las cosas que como médico más me preocupan y que veo además día tras día en mis pacientes es la poca importancia que le damos a la tensión arterial”, sentenció el doctor José Abellán, médico cardiólogo de la Universidad de Guadalupe, España y máster en riesgo cardiovascular, en una nota para el sitio Men's Health.“No somos conscientes de verdad de lo que mata y enferma la hipertensión. Más que la diabetes, por ejemplo. Lo peor es que se trata de una condición silenciosa, que solo puede detectarse en un chequeo”, agrega el cardiólogo.Derribar los mitos para el mejor control de la presión arterialCuando es necesario evitar los riesgos que están asociados con la hipertensión, Abellán resalta la importancia de derribar algunos mitos y comenzar cuidados conscientes.En la nota de Men's Health, Abellán es claro y tajante: “Suele decirse: mi madre o mi padre eran hipertensos. Es es cierto, pero más aún si contamos como herencia las facturas y galletitas del desayuno o la tendencia a permanecer en el sillón. Porque finalmente heredamos maneras de vivir y la hipertensión aparece principalmente por los hábitos”, compartió Abellán.La presión sube por el azúcarOtro gran error. “La sal añadida aumenta directamente la presión arterial. Aunque también ocurre con una alimentación rica en aditivos y azúcares, aunque de manera indirecta”, completa.“La realidad es que los dos ingredientes, azúcar y sal, provocan un efecto presor-hipertensor a corto y medio y largo plazo, respectivamente”.Solo hace falta tomar una medicaciónLos fármacos son una parte del tratamiento. El resto: “adoptar una alimentación natural y basada en plantas, hacer ejercicio regular, un buen descanso y una adecuada gestión del estrés”. También es sumamente importante realizar los chequeos adecuados.Cuál es el valor de la presión normal y cuándo preocuparseEn este control y seguimiento de sus valores, es muy importante tener en cuenta aquellos registros que implican los riesgos más graves para la salud.Sobre esto, el sitio español 20 Minutos especifica las diferentes posibilidades.La tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg de tensión sistólica y de 80 mm Hg de tensión diastólica.Se llama hipertensión o presión arterial alta cuando uno o ambos números de la presión arterial son usualmente mayores de 130/80 mm Hg.Mientras que, como indica una nota de Medicine Plus, si el número superior de su presión arterial es entre 120 y 130 mm Hg y el valor del número inferior es menor a 80 mm Hg, se denomina presión arterial elevada.Por el contrario, cuando la presión arterial es menos de 90/60, se trata de un presión arterial baja o hipotensión.También es bueno conocer a qué se refieren los distintos sondeos. La misma nota explica que la medición que se toma cuando el corazón late se llama tensión sistólica y el momento en el cual se registra cuando el corazón se relaja se denomina tensión diastólica.
José Abellán, cardiólogo: “No dimensionamos el peligro de la hipertensión y de lo perjudiciales que son los mitos sobre sus cuidados”
Los valores más riesgosos y cuándo alarmarse.El foco en los hábitos que permiten mantener a raya a este enemigo silencioso y despiadado.







