Los terremotos que afectaron a Venezuela generaron preocupación internacional por la magnitud de los daños y la creciente cifra de víctimas. Según explicó Fernando Pedrosa, analista internacional, el fenómeno tuvo una particularidad que agravó el escenario: “Fueron dos terremotos, no fue un terremoto y algunas réplicas posteriores, fueron dos terremotos separados por 40 segundos y dos terremotos arriba de los siete puntos de la escala de Richter. Entonces eso es un desastre”.
El especialista destacó además que los sismos ocurrieron durante un día feriado, cuando gran parte de la población permanecía en sus hogares. “Sorprendió a la gente en edificios que además no estaban preparados para ese tipo de evento”, señaló.
Un desastre agravado por la fragilidad estructural
Pedrosa remarcó que muchas de las construcciones más vulnerables se encuentran en zonas de alta fragilidad geográfica y social. A esto se suma la incertidumbre sobre la verdadera magnitud de la tragedia. Aunque las cifras oficiales hablaban inicialmente de cientos de víctimas, el analista recordó que existen estimaciones mucho más preocupantes.
“No sabemos si eso va a ser así finalmente, pues una cifra brutal, ¿no? Cualquiera de las dos”, expresó al referirse a las proyecciones difundidas por organismos especializados.













